
Lo que debía ser una noche tranquila y de convivencia por el fútbol terminó generando molestias entre los habitantes de la Ciudadela Zamora, en la ciudad de Loja. Un evento masivo realizado en el sector conocido como «La Pileta», con motivo de la transmisión del partido entre México y Ecuador, dejó como saldo una gran acumulación de basura en las calles e incluso afectaciones a la flora urbana.
Panorama
Los hechos ocurrieron la noche del 30 de junio. Al amanecer del miércoles 1 de julio de 2026, moradores del sector encontraron las veredas y los exteriores de sus viviendas y negocios cubiertos de desechos, producto del comportamiento de parte de los asistentes. Aunque posteriormente se realizó la limpieza del lugar, las imágenes evidenciaron el impacto que tuvo la actividad en este sector.
La situación generó malestar entre los vecinos, quienes cuestionaron tanto la conducta de algunos espectadores como la aparente falta de controles durante el desarrollo del evento.
Uno de los pronunciamientos fue el de Pablo Iván Correa Loyola, quien cuestionó la autorización de este tipo de actividades. A su criterio, la avenida 24 de Mayo, entre el puente y la calle Zoilo Rodríguez, constituye la única vía de ingreso y salida para barrios como San Cayetano Alto, Santa Rosa, Arquitectos y el sector de la UTPL, por lo que considera inconveniente su cierre para eventos masivos.
Además, sostuvo que este tipo de autorizaciones deberían condicionarse a la existencia de un plan efectivo de control del espacio público. «No se puede emitir permisos para este tipo de eventos si no cuentan con el personal necesario para controlar el espacio», dijo, al recordar que en ocasiones anteriores también se registraron actos de vandalismo y daños en la infraestructura del sector.
Las críticas también estuvieron dirigidas al comportamiento de cierto público. Para Gloria Granda, lo sucedido evidencia una falta de cultura ciudadana y de respeto por el espacio público. En tanto, Mayra Granda considera que las personas que ensucian o causan daños deberían recibir sanciones económicas para evitar que estas conductas se repitan.
Por su parte, Isabel Guarnizo hizo un llamado tanto a los organizadores como a las autoridades competentes para garantizar que los espacios utilizados en este tipo de actividades sean entregados en las mismas condiciones en las que fueron recibidos. «Por muy aficionados al fútbol que seamos, quienes otorgan los permisos deben garantizar que el sitio quede limpio tal como se lo encontró y establecer sanciones para quienes incumplan», expresó.
Los moradores esperan que este hecho motive una revisión de los criterios para autorizar eventos masivos en sectores residenciales y que, en futuras ocasiones, se priorice el respeto por el espacio público, la tranquilidad de los vecinos y el cuidado del entorno.
