Suplantación de identidad en redes: un riesgo que crece con la tecnología

La tecnología potencia nuevas formas de engaño en internet.

El avance de la inteligencia artificial (IA) ha optimizado múltiples actividades cotidianas y facilitado la creación de contenidos digitales; sin embargo, esta tecnología también ha abierto la puerta a nuevas modalidades de fraude. La facilidad con la que hoy es posible generar imágenes, videos y perfiles falsos con un alto nivel de realismo ha provocado que cada vez más personas duden de la autenticidad de lo que observan y comparten en la red.

Uno de los principales riesgos radica en la creación de identidades falsas que buscan ganarse la confianza de las víctimas para obtener información personal, dinero o involucrarlas en otras actividades ilícitas.

Situación

Sobre esta problemática, el exservidor policial Víctor Japón comentó a Diario Crónica que, aunque no se trata de hechos nuevos, su frecuencia ha aumentado drásticamente debido al uso de herramientas tecnológicas. Lamentó que, ante la falta de denuncias, gran parte de estos casos terminen en la impunidad. Por ello, insistió en que la capacitación y la educación digital resultan fundamentales, especialmente en los sectores más vulnerables.

El especialista advirtió sobre la importancia de formar a niños, niñas y adolescentes, ya que el riesgo trasciende las estafas económicas, pudiendo derivar en delitos sexuales o trata de personas.

A su criterio, el silencio de las víctimas —impulsado por el temor a las burlas o la desconfianza en el sistema judicial— constituye una barrera cultural que debe romperse. Para lograrlo, sugirió que las instituciones de seguridad impulsen campañas de sensibilización, mientras el Ministerio de Educación debería liderar programas preventivos desde las aulas. Paralelamente, reconoció la responsabilidad de los medios de comunicación para informar sobre las nuevas formas de engaño y fomentar una cultura de prevención constante.

En cuanto a la percepción ciudadana sobre la impunidad, el exoficial aclaró que la rápida liberación de los implicados se debe, en muchos casos, a la ausencia de una denuncia formal. Dado que ciertos delitos son de acción privada, la participación activa del afectado y la presentación de una acusación particular son indispensables para que la Fiscalía pueda avanzar hasta la etapa de juzgamiento. En este sentido, exhortó a la ciudadanía a utilizar los canales oficiales de la Policía Nacional, los cuales ofrecen opciones para mantener la reserva de identidad, permitiendo así fortalecer las investigaciones de manera segura.

En las calles lojanas, el consenso apunta hacia la precaución. Jesús Ochoa subrayó la necesidad de evitar la ingenuidad al interactuar con perfiles de redes sociales, instando a no compartir datos personales ante solicitudes sospechosas. Por su parte, Jorge Caiza destacó que, pese al realismo de la IA, aún es posible detectar anomalías en los contenidos generados artificialmente, como errores en las proporciones de manos, dedos o rasgos faciales. Así mismo, Mónica Díaz, coincidiendo con este sentir, afirmó que el panorama digital actual exige una dosis extra de desconfianza ante desconocidos.

Las personas consultadas por nuestro medio de comunicación coinciden en que, frente al avance de la inteligencia artificial, la mejor herramienta continúa siendo la prevención. Verificar la identidad de las personas, desconfiar de solicitudes de dinero o información personal, contrastar el origen de imágenes y videos, y denunciar cualquier hecho sospechoso son acciones que pueden evitar que más ciudadanos sean víctimas de estas nuevas modalidades de fraude digital.