
Con la satisfacción de haber cumplido una importante etapa de sus vidas, 11 jóvenes de la Unidad Educativa Especializada Ciudad de Loja N.° 1 culminaron sus estudios secundarios y recibieron el título de bachilleres de la República del Ecuador, en una ceremonia que estuvo marcada por la emoción de sus familias y el reconocimiento al esfuerzo realizado durante 13 años de formación.
Ceremonia
La mañana de este miércoles 8 de julio de 2026, la institución realizó el acto de incorporación de sus estudiantes, quienes forman parte de la primera promoción de bachilleres técnicos en Servicios Hoteleros. Además, un estudiante culminó su proceso educativo de Educación Inicial.
El evento reunió a docentes, familiares y autoridades educativas, quienes acompañaron a los nuevos bachilleres en este momento significativo. Durante la ceremonia también reconocieron el desempeño de los alumnos en diferentes áreas. José Gordillo recibió la distinción como mejor egresado de la promoción, mientras que Camila Castillo fue reconocida por su destacada participación tanto en el ámbito deportivo como artístico. En la categoría varones, el mérito deportivo fue otorgado a Ronal Falconí.
Uno de los graduados es Anthony Flores, quien expresó su alegría por alcanzar esta meta luego de 13 años de estudios. Para él, este logro representa el resultado de la constancia y dedicación mantenida durante su formación académica.
En representación de los padres de familia, Luis Quinche, resaltó la felicidad de ver a sus hijos alcanzar este hito, indicando que el título obtenido representa mucho más que un documento, pues son años de esfuerzo, compromiso y perseverancia.
“Como familias valoramos este paso importante, debido a que los jóvenes demostraron su capacidad para superar retos y cumplir uno de sus principales objetivos académicos”, dijo.
Por su parte, Viviana Quizhpe, docente de la institución educativa, explicó que esta primera promoción de bachilleres técnicos en Servicios Hoteleros fue preparada desde las capacidades individuales de cada estudiante, respetando sus procesos de aprendizaje y considerando las condiciones particulares de cada uno.
En lo que respecta a la formación, estuvo enfocada en desarrollar habilidades que les permitan desenvolverse en diferentes espacios, tomando en cuenta las características y necesidades de los jóvenes. A la par, resaltó la importancia de que la sociedad genere oportunidades para su inclusión laboral.
“La ciudadanía también juega un papel importante para que les abra las puertas y exista una verdadera inclusión”, mencionó.
Los graduados tienen diferentes condiciones, entre ellas síndrome de Down, autismo y discapacidad intelectual, demostrando que estas características no representaron una barrera para alcanzar sus propósitos de vida.
Con acompañamiento docente y familia, los 11 jóvenes lograron culminar su formación secundaria y ahora miran con expectativa los nuevos desafíos que les presenta el mundo laboral.
