
El concejal del cantón Loja, Iván Ludeña, identifica la limitada disponibilidad de recursos económicos como el principal desafío que enfrenta el Municipio para atender las demandas ciudadanas. Si bien reconoce que la actual administración ha logrado estabilizar ciertos servicios y avanzar en obras concretas, enfatiza que persisten problemas estructurales en el abastecimiento de agua potable, sistema de recolección de residuos, vialidad y otros proyectos pendientes.
Situación
En entrevista con Diario Crónica, el edil contextualiza esta situación financiera como un problema acumulado por varios mandatos, destacando que la actual administración recibió una institución con baja ejecución presupuestaria y una ciudadanía inconforme tras la crisis hídrica del periodo previo. Bajo su análisis, aunque no todos los inconvenientes han sido resueltos, las acciones implementadas para reducir el impacto han sido positivas.
La gestión de residuos sólidos es una de sus mayores preocupaciones. Al explicar que el Municipio recauda anualmente cerca de USD 800 mil por este servicio frente a unos costos operativos y de mantenimiento que alcanzan los USD 3 millones, califica como indispensable la revisión de las tarifas. Aunque asume que se trata de una medida impopular, sostiene que los valores vigentes impiden la sostenibilidad del sistema y bloquean cualquier posibilidad de inversión para modernizar el relleno sanitario. Al respecto, precisa que se requieren entre USD 15 y USD 18 millones para incorporar tecnología capaz de transformar residuos en energía, una meta inalcanzable con la capacidad financiera vigente.
Sobre la creación de empresas públicas para administrar servicios básicos, Ludeña valida la iniciativa siempre que alcancen una autonomía financiera, aprendiendo de errores pasados donde la dependencia presupuestaria del Municipio impidió su funcionamiento eficiente.
En cuanto al agua potable, aboga por la implementación de una tarifa diferenciada que traslade el costo a los sectores de mayor capacidad económica, protegiendo así la economía de los barrios populares mientras se busca el equilibrio técnico-financiero del servicio.
Respecto al proyecto habitacional Jardines de Punzara, lo describe como uno de los expedientes más complejos de la institución, supeditado totalmente a la resolución judicial sobre la legalidad de los terrenos. Detalla que la reducción de 800 a 500 lotes, tras hallazgos técnicos en el suelo, ha elevado significativamente los costos para los beneficiarios finales, complicando aún más la salida definitiva al conflicto.
En materia de vialidad urbana, el concejal advierte que el mantenimiento es restringido por la insuficiencia de los valores recaudados por concepto de rodaje. Ante el rechazo del Concejo Municipal a su propuesta de una tasa exclusiva para mantenimiento vial, insiste en la necesidad de aprobar la ordenanza que grave el uso de la infraestructura por parte de vehículos relacionados con la actividad minera, recursos que servirían para dinamizar las mejoras en las vías.
Nueva administración
Al proyectar los desafíos de la próxima administración, el concejal pone énfasis en la obligación de cumplir con la reforma al CCOTAD para evitar recortes presupuestarios desde el Ejecutivo.
Su exhortación a la ciudadanía es analizar con rigor las propuestas de los aspirantes a la Alcaldía, advirtiendo que la realidad económica del cantón impondrá barreras, centrando las prioridades de futuro en el fortalecimiento del agua potable, tecnificación del relleno sanitario, recuperación vial y la modernización institucional.
