
El auditorio de Solca Núcleo de Loja se convirtió la mañana del viernes 10 de julio en el escenario de una emotiva ceremonia de clausura del año lectivo Sierra-Amazonía 2025-2026 del programa de Aulas Hospitalarias. Este servicio, impulsado firmemente por el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, garantiza de manera integral el derecho a la educación de niñas, niños y adolescentes que se encuentran en situación de enfermedad, hospitalización, tratamiento o reposo médico prolongado. Durante el evento formal, que busca minimizar el impacto emocional, social y académico de las enfermedades, se entregaron certificados de finalización a 13 estudiantes del programa y se celebró con orgullo la graduación de 4 jóvenes valientes que alcanzaron el título de Bachilleres de la República.
La bienvenida estuvo a cargo del presidente de Solca Loja, Luis Alejandro Reyes, quien destacó que culminar este periodo genera grandes emociones y definió a los alumnos como la prueba viviente de que cada día de aprendizaje es una victoria donde el saber sintoniza con la esperanza. En sintonía con este pensamiento, Ximena Cuenca, en representación del coordinador Favio Villamizar, enfatizó que este espacio trasciende lo netamente pedagógico para transformarse en un refugio de inclusión que da continuidad a los proyectos de vida de los menores, señalando que es el esfuerzo, la perseverancia y la resiliencia de los alumnos lo que verdaderamente dota de sentido a las normativas legales que respaldan su permanencia en el sistema educativo.
Los testimonios de los propios estudiantes marcaron los momentos más profundos y conmovedores de la jornada de clausura. Por un lado, el niño Sebastián Carrillo Orgoña compartió un mensaje inspirador en el que recordó a los asistentes que cada pequeño paso representa una gran victoria y que siempre habrá un nuevo amanecer para quienes luchan con una sonrisa; por otro lado, Jonathan Rojas, hablando en representación de los graduados, reflexionó sobre los días de cansancio e incertidumbre superados, asegurando que los obstáculos les enseñaron a ser más fuertes para dar este primer paso como nuevos bachilleres listos para escribir un nuevo capítulo.
