Luis Antonio Quizhpe
La tolerancia es un valor moral de los individuos que implica el respeto íntegro hacia el otro. Es la disposición y capacidad de convivir racional y pacíficamente con personas que poseen criterios, comportamientos o características distintas a las nuestras, sin recurrir a la discriminación, el prejuicio o la violencia, para lo cual hay que aceptar, apreciar y guardar respeto a la diversidad y a las diferencias, situación que no implica debilidad, sino que conlleva a practicar la empatía y el diálogo.
Este valor destacamos en la novela La pelea del escritor ecuatoriano Francisco Delgado Santos, en la cual el escenario donde suceden los hechos es el colegio San Ambrosio de la ciudad de Quito. Aquí llega el niño David Heracles Ordóñez Vera, de 11 años, desde Cuenca. En el aula es víctima del bullyng por parte del grupo de compañeros agresores y violentos que le acosan y se burlan por su procedencia, su tono del habla y por el nombre que lleva. Todo liderado por Terminator.
David es un niño sensible que proviene de un hogar conflictivo. Su madre huye con él a Guayaquil donde se casa con un australiano, su padre lo rapta a Cuenca para que viva con su abuela, quien le colma de cariño y comprensión. Casado el papá con Soledad Toral, va a Quito, donde vive en un ambiente saludable, animado por llevar el nombre de un héroe. David se destaca en el aula por sus virtudes, convirtiéndose en el Poeta del curso, situación que provoca envidia al grupo de agresores, aunque soporta con paciencia hasta que, sin poder tolerar tantas humillaciones, reacciona como un gladiador para vencer en una pelea a su rival, físicamente superior, con cuyo acto valiente y heroico se sella una disputa que reinaba en este centro educativo.
La novela es una herramienta clave para superar la violencia escolar, el acoso y los conflictos familiares. Expone la falta de diálogo y propone el respeto mutuo como el camino para sanar las relaciones entre jóvenes. Dos temas fundamentales se esgrimen en ella: el acoso escolar y la intolerancia, ya que se da una agresión diaria. En concreto, la historia señala tres aspectos: a) el abuso físico y verbal que surge de los estudiantes que no aceptan las diferencias de los demás, b) la falta de empatía en tanto en cuanto los agresores actúan desde el egoísmo y la rabia, sin medir el daño que causan a sus compañeros. c) el silencio, es decir, la falta de comprensión en el entorno escolar que alimenta un clima hostil donde nadie escucha al otro.
En síntesis, plantea un camino hacia la paz y el respeto mediante tres estrategias: 1) propiciar el diálogo, es decir, hablar y escuchar como los primeros pasos para frenar los enfrentamientos. 2) aceptar al otro, porque la solución del conflicto llega cuando los personajes aprenden a valorar las opiniones y sentimientos ajenos y 3) mediante una transformación personal, porque la paz se construye día a día mediante el perdón y la convivencia armónica.
