Comenzamos los festejos
por la feria, que es vitrina,
…se divierte mi vecina,
los muchachos, chicas, viejos.
La ciudad de Mercadillo
se verá muy concurrida
a la quema de castillos
que reanima nuestra vida.
Llegarán muy apurados
los peruanos, los morlacos,
los quiteños, los guayacos
y algunitos exiliados.
Buscarán a la Churona
para hacerle mil promesas,
como lo hizo Barcelona
con afanes de grandeza.
La ciudad de Mercadillo
se reviste con un manto,
con aroma de amaranto,
aguardiente y bocadillo.
Se confunden los lojanos
con el resto de la gente
que ha venido, de repente,
desde sitios muy lejanos.
Van llegando los devotos
con sus hatos, garabatos,
con gallinas, cuyes, patos
en camiones, autos, motos.
Hay otritos que se vienen
a patita y con mochila,
desde Cuenca, porque tienen
devoción que se destila.
