
Malos olores, residuos de alimentos, cartones, incluso hasta animales muertos dejan arrojando las personas en sitios no autorizados en Nambacola (Gonzanamá) y Los Geranios (Loja). Moradores piden una intervención urgente para evitar nuevos focos de contaminación.
Nambacola
Un foco de insalubridad genera preocupación entre moradores de Nambacola debido a la acumulación de basura registrada junto a la granja de la Unidad Educativa Nambacola, frente al Centro de Diurna de Adultos Mayores. El lugar presenta un fuerte mal olor, producto de residuos arrojados de manera irresponsable fuera del contenedor destinado para la recolección.
Entre los desperdicios figuran restos de alimentos, incluso animales muertos, situación que incrementa la preocupación de habitantes del sector ante la posibilidad de contaminación y afectaciones para la salud de niños, adultos mayores y demás personas que transitan por el área. La descomposición de los residuos agrava las condiciones ambientales y genera un escenario poco adecuado para una zona cercana a espacios destinados a actividades educativas y de atención a adultos mayores.
Loja
Una situación similar afecta al barrio Los Geranios, al sur de la ciudad de Loja, específicamente en el tramo comprendido entre las calles Anturios y Alisos. Allí, según habitantes, los recicladores dejan residuos durante varios días, provocando acumulación de desperdicios y malos olores.
Los moradores también denuncian que el punto ha adquirido condiciones de inseguridad. Personas ajenas al sector llegarían al lugar para dormir, fumar, consumir bebidas alcohólicas y protagonizar peleas, generando temor entre quienes viven en los alrededores.
Habitantes aseguran que ya presentaron la denuncia ante las autoridades, pero hasta ahora no han recibido una respuesta efectiva. Por ello, reiteran el llamado a las entidades responsables para atender ambos puntos, reforzar la vigilancia y establecer controles que permitan evitar nuevos episodios de contaminación e inseguridad.(I).
