Siete vertientes en riesgo por proyecto de relleno sanitario en Espíndola

Espacio donde estaría analizándose construir el relleno sanitario. Foto Cortesía.

Siete vertientes que abastecen a la población, un canal de riego y un tanque principal de distribución estarían ubicados cerca del terreno considerado para la construcción del relleno sanitario de Espíndola. Los moradores advierten una posible contaminación y exigen alternativas para el manejo de residuos.

Situación

Moradores de los barrios El Tingo, Tundurama (Santa Teresita), Castillo y la parroquia 27 de Abril, del cantón Espíndola, manifestaron su rechazo al proyecto del relleno sanitario impulsado por la Alcaldía.

Con pancartas y consignas como “Rechazamos la creación de un relleno sanitario en nuestra comunidad”, “Somos la voz de la tierra” y “Sin páramo no hay vida”, los habitantes expresaron públicamente su oposición a la iniciativa municipal.

La preocupación es porque el proyecto carece de una adecuada socialización y podría generar consecuencias ambientales para las comunidades ubicadas tanto en las zonas altas como bajas.

El presidente del barrio El Tingo, Olger Torres, afirmó que la población considera que el terreno elegido no resulta apropiado para una obra de esta naturaleza. La comunidad teme una eventual contaminación derivada del manejo de residuos.

“El predio corresponde a una zona de pendiente y presenta suelos húmedos. Además, en la zona existen alrededor de siete vertientes de agua potable, un canal destinado al riego y la proximidad con el tanque principal de distribución del líquido vital a la población”, dijo.

Torres enfatizó que la comunidad mantendrá su oposición al proyecto. “Los de El Tingo nos hemos levantado y seguiremos en la lucha y no permitiremos que este relleno se haga aquí”, manifestó, al advertir que la ubicación en una zona elevada podría provocar el desplazamiento de residuos y contaminantes hacia sectores situados en niveles inferiores.

Por su parte, Pablo Andrés Torres, jurista de la comunidad, cuestionó la propuesta desde una perspectiva jurídica y ambiental. A su criterio, la eventual instalación del relleno sanitario podría vulnerar derechos fundamentales relacionados con un ambiente sano y el acceso al agua potable.

También cuestionó la gestión municipal de los residuos sólidos y afirmó que las autoridades no cuentan con una política pública efectiva orientada al reciclaje y al tratamiento adecuado de la basura en Amaluza.

Análisis

Frente al rechazo ciudadano, el alcalde de Espíndola, Álvaro Antonio García, manifestó anteriormente a Diario Crónica que un sector del barrio El Tingo figura entre las alternativas consideradas para la construcción del relleno sanitario.

Aclaró que la ubicación todavía permanece bajo análisis. “Existen otros dos espacios que también deberán ser evaluados por el Ministerio del Ambiente y Energía, entidad encargada de determinar la viabilidad y emitir la autorización correspondiente”, puntualizó.

Mientras continúa el análisis técnico, la administración municipal mantiene acercamientos con la ciudadanía para socializar la propuesta. La comunidad de El Tingo, en cambio, mantiene firme su postura y advierte que no permitirá la construcción del relleno sanitario en el sector mientras persista la preocupación por las fuentes de agua y el posible impacto ambiental.

Colapso

El actual relleno sanitario habría colapsado en 2015, han pasado más de 11 años y las administraciones municipales hasta la fecha, no han encontrado una solución definitiva para el manejo de los desechos, mientras tanto siguen arrojando la basura en el botadero, ubicado entre el barrio La Ventanilla y Cangochara.(I)

Relleno sanitario cumplió su vida útil hace 11 años.