
La Asociación Fe y Esperanza del Mañana, con cuatro décadas de trayectoria, impulsa el hospedaje rural y la gastronomía tradicional para dinamizar la economía de las familias de Jimbura. La participación en la consolidación del Parque Nacional Yacuri es su legado.
Emprender
En la comunidad El Salado, perteneciente a la parroquia Jimbura, cantón Espíndola, la Asociación Fe y Esperanza del Mañana mantiene una iniciativa orientada al fortalecimiento del turismo comunitario. La organización acondicionó tres habitaciones, con capacidad para tres camas cada una, destinadas al alojamiento de visitantes que recorren los atractivos naturales como el sistema lacustre del Parque Nacional Yacuri.
Jorge Clemente Berrú Jiménez, administrador de la asociación, explicó en exclusiva para Diario Crónica que la propuesta busca generar una alternativa económica para las familias vinculadas con la organización. El hospedaje contempla una tarifa de USD 6 por persona, mientras que quienes requieran alimentación pueden acceder a platos tradicionales de la localidad, entre estos fritada, guata y gallina criolla.
“La infraestructura también cuenta con un espacio destinado para la atención de los visitantes. La iniciativa, sin embargo, enfrenta dificultades debido a que buena parte de los turistas llega hasta los atractivos naturales y retorna el mismo día, reduciendo la demanda de alojamiento y alimentación en la comunidad”, dijo.
A esta situación añade otro factor: el desconocimiento de algunos visitantes sobre la existencia de alternativas de hospedaje y servicios turísticos dentro de El Salado. Para la organización, una mayor promoción permitiría incrementar el tiempo de permanencia de los viajeros y generar mayores ingresos para las familias locales.
Tiempo
El nombre Asociación Fe y Esperanza del Mañana tiene alrededor de 40 años de trayectoria. La organización nació con una visión comunitaria y, aproximadamente hace dos décadas, inició actividades vinculadas con el turismo y la adecuación de senderos destinados al acceso de visitantes hacia las lagunas de la zona.
Recordó que estos trabajos comenzaron antes de la declaratoria del Parque Nacional Yacuri. La asociación participó en acciones que contribuyeron al proceso de consolidación de esta área protegida, motivada por la expectativa de que la llegada de visitantes pudiera fortalecer la economía de Jimbura.
El aporte comunitario forma parte de una historia ligada a la conservación y al aprovechamiento responsable de los recursos naturales. Actualmente, la asociación busca recuperar parte de aquella visión mediante una oferta que combine naturaleza, alojamiento y gastronomía tradicional.
Legado
La Asociación también mantiene una historia vinculada con la producción de chumo, producto que alcanzó reconocimiento a escala nacional. Con el paso de los años, esta actividad disminuyó considerablemente y actualmente pocas familias continúan con aquella tradición.
En la actualidad, alrededor de 10 familias lideran las actividades de la asociación. La cifra representa una reducción frente a años anteriores, debido principalmente al envejecimiento y fallecimiento de antiguos integrantes. Los descendientes de aquellos fundadores, junto con quienes mantienen el compromiso con la organización, procuran conservar el legado comunitario.
La Asociación Fe y Esperanza del Mañana funciona en el barrio El Salado, junto a la escuela 26 de Septiembre, aproximadamente a tres kilómetros de la cabecera parroquial de Jimbura, en la vía hacia Zumba y el Puente Internacional.(I).
