Loja redescubre sus raíces judías con el Shabatón Comunitario

Ariel Foigel, cantor litúrgico del Círculo Israelita Santiago en diálogo con Diario Crónica.

El redescubrimiento de las raíces judías sefardíes marca el primer Shabatón Comunitario desarrollado en la ciudad de Loja, el viernes 04 y sábado 05 de septiembre de 2026. El encuentro congrega a descendientes de familias vinculadas con esta tradición en Loja.

Circunstancias

La jornada, orientada al estudio, la espiritualidad y la convivencia, cuenta con la participación de Ariel Foigel, cantor litúrgico del Círculo Israelita Santiago, quien llegó por primera vez a Ecuador con la expectativa de compartir conocimientos y, al mismo tiempo, conocer las historias de quienes buscan recuperar una parte de su identidad ancestral.

Foigel, de origen argentino, explicó que llegar a ejercer como Jazan —cantor litúrgico dentro de la tradición judía— requiere, en primer lugar, amor por la liturgia, los textos religiosos y el judaísmo. La formación también contempla estudios especializados en instituciones de Estados Unidos, Argentina e Israel, además de seminarios rabínicos que incluyen preparación en materia litúrgica.

Durante el encuentro, el especialista abordará aspectos relacionados con la historia del pueblo judío y sus diferentes comunidades. Recordó que, aunque Israel constituye la tierra ancestral del judaísmo, sucesivas conquistas y expulsiones provocaron la dispersión de numerosas familias hacia distintas regiones del mundo.

“Una parte importante de esa diáspora corresponde a las comunidades sefardíes, vinculadas históricamente con España, el norte de África, Turquía y Marruecos. Además, tras la expulsión derivada de la Inquisición española, numerosas familias emprendieron nuevos caminos hacia América Latina. Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Ecuador recibieron a descendientes de aquellas comunidades”, dijo.

Uno de los aspectos que más llama la atención dentro del encuentro corresponde al proceso mediante el cual varias familias han identificado antiguas prácticas relacionadas con el judaísmo. Según Foigel, algunas personas encontraron en sus hogares costumbres transmitidas por generaciones, como el encendido de velas en determinados horarios, la conservación de textos de La Torá o la presencia de menorot.

Estas manifestaciones, mantenidas durante años dentro del ámbito familiar, adquirieron un nuevo significado para quienes actualmente buscan conocer el origen de aquellas tradiciones. “Este acercamiento representa una oportunidad para recuperar vínculos con una historia familiar que permaneció relegada o escondida debido a persecuciones y temores”, añadió.

El encuentro también plantea un espacio para compartir relatos personales y fortalecer el sentido de pertenencia. La intención apunta a que los participantes reconozcan elementos de su pasado y encuentren herramientas para preservar esa memoria hacia el futuro.

Shabatón

La programación contempla el Shabatón, jornada dedicada al descanso, la familia, el estudio y la elevación espiritual dentro de la tradición judía. El Shabat comienza al anochecer del viernes y concluye al anochecer del sábado.

“Durante esta celebración, los participantes desarrollarán actividades vinculadas con la oración, la lectura de textos religiosos, el estudio de La Torá, la música, el canto y la convivencia. La gastronomía y el encuentro familiar también forman parte de esta jornada”, puntualizó.

También destacó la importancia de que Loja pueda conocer y redescubrir estas prácticas, especialmente aquellas relacionadas con la herencia sefardí. A su criterio, recuperar este legado permite comprender una parte de la historia de familias cuyos antepasados tuvieron vínculos con comunidades judías de origen español.

Identidad

El Jazan manifestó que la búsqueda de raíces también puede incluir el análisis de nombres, apellidos y referencias históricas. “Como ejemplo, en la ciudad de Toledo, de España tiene una importante presencia histórica judía, donde todavía existen edificaciones, calles y vestigios vinculados con aquella comunidad”.

Afirmó que determinados nombres bíblicos, como Abraham, Isaac, Jacob, Jacobo o Jeremías, forman parte de la tradición judía. Sin embargo, estos elementos requieren un análisis histórico y genealógico para establecer vínculos familiares concretos.

“Más allá de los nombres, el encuentro plantea una mirada hacia la memoria cultural. La lectura del Sidur, el estudio de La Torá y el intercambio de historias permitirán a los participantes profundizar en sus conocimientos y fortalecer una identidad que durante generaciones permaneció distante de la vida pública”, subrayó.(I).