Caminos para renovar nuestro pasillo

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

El 27 de septiembre de 1993, el presidente de ese entonces Sixto Durán Vallen mediante decreto ejecutivo 1.118, designaba el 1ero. de octubre de cada año como el día nacional del Pasillo Ecuatoriano; después de 33 años de este acontecimiento considero justo preguntar si el mismo ha tenido la relevancia que se quería darle a este género emblemático de nuestro país, pero creo que ahora ocurre todo lo contrario puesto que las nuevas generaciones no le dispensan la atención que merece, les importan más todo lo que venga de afuera y desdeñan lo auténticamente nuestro.

A esto ha contribuido la poca renovación que ha tenido en cuanto a composición y difusión de este género, parece mentira, pero se sigue escuchando los mismos pasillos que escuchaban nuestros abuelos, y no hay mayor novedad en interpretes ni en repertorio. Nos hemos estancado en la creación, son demasiado pocos los espacios que motivan a componer pasillos y esos escasos sitios no tienen la trascendencia necesaria que impulsen procesos creativos

Personalmente opino que los planteles deberían organizar ciertos eventos tendientes a dar la importancia que tiene esta celebración. Pero ya no los típicos conversatorios que casi de manera general redundan en lo mismo y se quedan en un papel, que después nadie recuerda, pienso que por parte de los colegios se debería fomentar entre los estudiantes festivales del pasillo consiguiendo auspicios de entidades culturales y artísticas tales como Ministerio de Cultura, Casa de la Cultura, SAYCE, por mencionar algunas. Pero tampoco con pasillos conocidos cayendo en una repetición de temas que, aunque son maravillosos exigen una renovación urgente de parte de las nuevas generaciones 

Hasta aquí han sido repetidos hasta la saciedad, pasillos que yo los recuerdo desde que era muy niño, mediante los festivales se impulsaría pasillos inéditos por ende, se intentaría generar el gusto de los jóvenes por este género nacional, de lo contrario, se caerá en una repetición de pasillos añejos que nadie discute su extraordinario valor poético y musical, pero piden a gritos un periodo de transición que la juventud está llamada a encarar con talento del que al menos en Loja se presume tener.  Son escasos los músicos y cantantes que se han atrevido a incluir en sus trabajos más recientes, pasillos al menos de lo que yo sé a nivel nacional Juan Fernando Velasco, quien hizo una recopilación de temas de antología, en Loja Camilo Bustos hizo un tema inédito llamado Letargo, Santiago Erráez y ese pasillazo, “Corazón” Rubén Alvarado con un lindo tema, “Para olvidar tu nombre” interpretado con enorme calidad por Carolina Cevallos.  Después, no sé de alguien que haya dado prioridad al pasillo en sus producciones. Otro punto que a mi criterio hay que tomar en cuenta, es la propuesta estética de un pasillo tanto en lo poético como en lo musical por el momento se requiere de una renovación urgente y de calidad para no dejar morir este género emblemático que nos representa ante el mundo, también sería un gran homenaje para quien enalteció nuestra música y en honor de quien se tomó hoy como el día del pasillo estoy hablando de Julio Jaramillo que hoy 1 de octubre cumple años porque sigue vivo en sus canciones y en el corazón del pueblo que se resiste a olvidarlo.