Precio del arroz permanece estable en Loja, pero crece el temor por nuevas alzas

A display of stacked bags of rice and other grains at a market, with various brand labels visible.
Arroz en los almacenes, tiendas y supermercados lojanos sin variación de precio.

En otras provincias, el quintal ya alcanza hasta USD 60, mientras Loja todavía conserva valores más bajos. Comerciantes advierten que una nueva mercadería con costos elevados obligaría a reajustar los precios; aunque los productores de Macará afirman que los distribuidores concentran las mayores ganancias.

Situación

El arroz, alimento indispensable en la mesa de los ecuatorianos, enfrenta una escalada de precios que todavía no golpea con la misma intensidad a Loja. Mientras otras provincias registran valores de hasta USD 60 por quintal, los comercios lojanos mantienen precios relativamente estables gracias a las existencias almacenadas.

Actualmente, el arroz envejecido, de consumo habitual en la Sierra, alcanza entre USD 50 y USD 55 por quintal, aunque determinadas variedades llegan a USD 60. El arroz pilado fresco, sin procesar, supera los USD 40, frente a los USD 30 registrados a inicios de septiembre.

En Loja, la arroba parte desde USD 10,50 y el quintal desde USD 35. La libra mantiene valores entre 55 centavos y 65 centavos, según la marca.

Sofía Jiménez, propietaria del Minimarket Sofía, explicó en Diario Crónica que las existencias disponibles permiten conservar los precios actuales. “Conocemos que en otras regiones está demasiado caro el arroz, pero por el momento continuaremos con los mismos precios porque tenemos bastante producto en bodega. Si llega con costos más altos, indudablemente subiremos, aunque será mínimo, porque el cliente no querrá pagar más y allí está el temor de perder compradores”, manifestó.

Por su parte, Andrés Reyes, propietario de una tienda de abarrotes, también observa con cautela el comportamiento del mercado. A su criterio, un incremento podría provocar una reducción de ventas y pérdida de clientela. “Afortunadamente, los proveedores afirmaron que por el momento no subirán el precio y eso nos da calma, aunque también existe temor de que llegue nueva mercadería con precios desorbitantes”, señaló en Crónica.

Productores

Desde Macará, uno de los principales sectores arroceros de la provincia, la preocupación apunta hacia la distribución de las ganancias. Rubén Gallegos, agricultor dedicado al cultivo del grano durante más de 25 años, explicó en Diario Crónica que el cantón cuenta con cinco piladoras y varias procesadoras, actividad fundamental para su economía.

“Es cuestionable la diferencia entre el valor recibido por el grano y el precio final de comercializado. Conocemos del alza del precio del arroz, pero desafortunadamente nosotros como productores casi nunca vemos esa alza; todo queda en manos de los distribuidores”, afirmó.

Añadió que numerosos agricultores afrontan pérdidas de hasta el 20% durante el cultivo. El quintal puede venderse por un máximo aproximado de USD 26, mientras los distribuidores superan los USD 35, diferencia que podría aumentar ante la actual tendencia del mercado.(I).

El grano de arroz en Macará se cosecha al 16% – 17%, garantizando mejor calidad que el estándar nacional (22% – 24%).

Durante cada ciclo agrícola, Macará cultiva alrededor de 850 hectáreas, cifra que bordea las 1.600 hectáreas anuales debido a las dos cosechas desarrolladas cada año. En contraste, Zapotillo alcanza entre 3.500 y 4.000 hectáreas anuales.