El humanismo

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

Una de las características negativas que ha marcado la gestión del actual gobierno de Ecuador, es la ausencia casi total de humanismo y esto se traduce en sus acciones que son de entreguismo a los organismos financieros internacionales con una deuda externa que sigue creciendo sin freno. Lo preocupante es que esta deuda no mejora para nada el nivel de vida de la población, que sobrevive en medio del desempleo, de un sistema de salud que se cae a pedazos, de un sistema educativo en paupérrimas condiciones que no ha experimentado ninguna evolución y continúa anclado en el pasado, con las connotaciones que ello conlleva como la falta de orgullo por la identidad nacional que ahora tiene la juventud, simplemente porque no la conoce y lo que se desconoce no se ama, y ni hablar de la cultura que está completamente abandonada según lo manifiestan gestores culturales totalmente indignados.

Pero la falta de humanismo del régimen, sobrepasa todos los límites cuando pone ante la opinión pública cifras de la macro economía del país, como el bajo riesgo país, pero eso, no se ve reflejado por ejemplo, en los 20.000 pacientes renales que fueron repelidos con gases lacrimógenos y tanquetas cuando reclamaban por tratamiento a sus dolencias, frente a los más de cien millones que adeuda el gobierno a las clínicas privadas que proporcionan este servicio, también podemos mencionar la deuda del IESS con SOLCA que no permite que los afiliados afectados de cáncer reciban tratamiento oportuno y adecuado. Sin embargo, destinan recursos a un programa gubernamental denominado Jóvenes en Acción, al que solo el presidente y su séquito le ven alguna utilidad, el pueblo sabe que se trata de una estrategia política con miras a las elecciones de noviembre.

No se respetó la voluntad del soberano y hoy tropas extranjeras deambulan por las calles de nuestras ciudades con la venia de un gobierno sometido a los designios del país del norte que con cualquier nación que “colabora” defiende sus propios y oscuros intereses de hegemonía global.

El número de desaparecidos aumenta diariamente, la libertad de expresión es un mito, medio que discrepa con las decisiones y desatinos de este gobierno, son perseguidos y censurados hasta su extinción, como ocurre ahora mismo con diario Expreso de Guayaquil que luego de una campaña sistemática de hostigamiento denunciada por sus personeros, mañana verá el fin de su edición física, la presión llegó mucho más allá de su línea editorial, también alcanzó a sus anunciantes amedrentados por pautar con el diario. Antes fue el Plan Cóndor, ahora el escudo de las Américas, maquillando la ambición, con ropaje de colaboración. En América Latina gana terreno el cinismo, y va muriendo el humanismo.