Piero cantautor que le dio voz a la canción social y compromiso en América Latina

Campos Ortega Romero

campolin2010@hotmail.com

El folklore y la canción popular argentina están de luto: a los 81 años falleció Piero, el icónico cantautor se encontraba internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires y su deceso se produjo en la mañana de este miércoles 7 de octubre, emblema de la canción social y autor de himnos intergeneracionales como “Mi viejo” y “Para el pueblo lo que es del pueblo”, deja un legado imborrable marcado por el compromiso social, la poesía combativa y una voz inconfundible que supo dar testimonio de las épocas más complejas del país.

Nacido en Galípoli (Italia) en 1945 y llega a la Argentina a los tres años de edad, construyó una trayectoria que traspasó fronteras, su partida deja un vacío inmenso en la cultura latinoamericana, pero su catálogo de himnos populares continuará resonando en la memoria colectiva.

Su carrera profesional comenzó durante la década de 1960, inicialmente vinculada a la música melódica, sin embargo, su encuentro con el escritor y periodista José Tcherkaski marcaría un punto decisivo en su trayectoria. De esa colaboración nació una de las canciones más importantes de la música popular en español: “Mi viejo”, publicada en 1969 y convertida rápidamente en un clásico que trascendió generaciones y fronteras.

La canción retrató desde una mirada íntima y afectiva la relación con la figura paterna y terminó transformándose en parte del repertorio habitual de homenajes familiares en distintos países de América Latina, de la canción social. Durante los primeros años de la década de 1970, el artista profundizó una producción marcada por las desigualdades sociales, la violencia política y las demandas populares. Álbumes como Coplas de mi país y Para el pueblo lo que es del pueblo consolidaron una etapa en la que Piero dejó de ser solamente una figura de la canción melódica para convertirse en un luchador combativo a través de la canción social latinoamericana.

Al contrario de lo que ufanamente refieren los cantantes y artistas del ánimo comercial, la canción social no busca que la gente olvide sus problemas, no quiere apaciguar conciencias, desea convocar, informar, denunciar, relatar, imaginar. Sólo que la canción social no piensa, no camina, no es su palabra musical y dicha sino la de quien hizo la obra. Son los artistas plásticos o dramatúrgicos los que moldean lo suyo, así los músicos y los poetas. Y sí, hay corrientes, pero el carácter de política se lo da a la canción por un lado el autor, y por otro, el público y en especial los activistas, los luchadores sociales, los cuadros más avanzados que son capaces de convertir una canción de cuna, o las mañanitas, en canto de guerra.

Consideramos que la música con sentido social constituye un reflejo directo del contexto político, económico y cultural de una época. Cada generación produce sus sonidos desde sus vivencias y conflictos; por ello, las canciones no son solo expresiones estéticas, sino también testimonios históricos y formas de resistencia colectiva. Los artistas, al expresar su sentir, revelan fragmentos de la realidad que los rodea y, al mismo tiempo, reafirman su compromiso con las causas de su tiempo. La música social nace de la necesidad de nombrar el dolor, denunciar la injusticia y reivindicar la dignidad de los pueblos.

A los 81 años, desaparece físicamente una de las voces que acompañaron varias décadas de la cultura latinoamericana, pero permanece un repertorio que convirtió la música popular en un espacio para hablar de la vida cotidiana, la desigualdad, la memoria y la esperanza, paz en su tumba. Así sea.

la canción de protesta y ompromiso social en  argentina

 Campos Ortega Romero

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