El escenario preelectoral en Ecuador de cara a las próximas elecciones seccionales está marcado por una profunda polarización, crisis institucional y denuncias cruzadas de represión y persecución política (lawfare).
Desde el año 2025, se realizaron las siguientes jugadas políticas:
Adelanto del calendario electoral: El Consejo Nacional Electoral (CNE) modificó las fechas de las elecciones locales, adelantándolas de febrero de 2027 a finales de 2026 bajo la justificación técnica de prevenir desastres por el fenómeno de El Niño.
Cancelación y suspensión de partidos: A lo largo de 2026, el CNE y el TCE han dictaminado la suspensión por nueve meses de la Revolución Ciudadana, así como procesos de eliminación de otras organizaciones políticas de diversas tendencias (como Construye, Unidad Popular y Amigo).
Alcaldes bajo prisión preventiva: En menos de un año, cinco alcaldes en funciones de ciudades clave (incluyendo Guayaquil, Esmeraldas y Machala) han enfrentado procesos judiciales y detenciones.
En la actualidad, las manifestaciones de violencia aumentan especialmente en el siguiente caso:
El caso de Luisa González: La excandidata presidencial por la Revolución Ciudadana (RC) fue arrestada bajo cargos penales presentados por la Fiscalía General del Estado relacionados con un presunto lavado de activos derivado de la campaña de 2023.
Trabas a su candidatura: Previo a su detención, el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) ratificó de forma definitiva la inhabilitación de su candidatura a la Prefectura de Manabí mediante una alianza con Pachakutik.
Qué hacer? Nelly Arrobo Rodas nos apoya con algunas reflexiones:
Lo único que ayudaría a América Latina es que llegue el ala de los demócratas socialistas, con Bernie Sanders a la cabeza, pero el complejo militar industrial americano no lo van a permitir, requieren en los Demócratas a los Progres Woke, porque ellos tapan muy bien lo siniestro que es EE.UU., entonces el escenario mundial está convulso, toca más bien ver cómo se posiciona Francia, España, e Italia en Europa, depende de esos giros lo que pase también en Latinoamérica, con las protestas allá tenemos chance de reconducirnos hacia el socialismo, sino lo que queda es la barbarie.
