
En nuestro país, y me parece que en casi toda América Latina desde pequeños se nos ha inculcado una absurda cultura de hacer apología a la pobreza, junto a una no menos absurda satanización de la riqueza.

En nuestro país, y me parece que en casi toda América Latina desde pequeños se nos ha inculcado una absurda cultura de hacer apología a la pobreza, junto a una no menos absurda satanización de la riqueza.