
Es comprensible que con la pandemia hemos quedado desestabilizados emocional, racional y cognitivamente afectados a tal grado que, con el confinamiento forzado y con el bombardeo de información a través de las redes sociales.

Es comprensible que con la pandemia hemos quedado desestabilizados emocional, racional y cognitivamente afectados a tal grado que, con el confinamiento forzado y con el bombardeo de información a través de las redes sociales.