No es posible camaradas
que traicionen a su gente
y nos claven tan de frente
dicha ley de payasada.
Pero claro, importa pito
entre dimes y sonrisas
la provincia fronteriza
y el país de huevo frito.
No olvidemos sus caritas
al final del alboroto
porque vuelven por el voto
el señor y la damita.
Yo no sé si aquí cabría
la legal revocatoria
… o dejamos que la historia
los sepulte en tumba fría.
