CIUDADES PARA SU GENTE

Durante los últimos años, las políticas públicas de gobiernos locales, al menos en la parte austral del Ecuador, han fomentado la creación de espacios y el desarrollo inmobiliario enfocado en un tipo de turismo bastante particular.

Uno que pone su atención en el turismo de jubilados y de retiros. Esto ha causado, en ciudades como Loja y Cuenca, un fenómeno conocido como gentrificación, la cual comprende un proceso caracterizado por la llegada de residentes más acomodados y la consiguiente transformación socioeconómica y cultural de un área, puede parecer beneficioso a primera vista. Sin embargo, sus efectos negativos pueden ser profundos y duraderos sobre todo en ciudades con una economía estancada en el subdesarrollo. En primer lugar, la gentrificación en ciudades pequeñas puede llevar al desplazamiento de los residentes originales. Las familias que han vivido en estas áreas durante generaciones pueden encontrarse incapaces de hacer frente al aumento del costo de vida: el incremento en el precio de los alquileres y la propiedad; rompiendo completamente la cohesión social creada y mantenida por muchos años. Otro de los puntos vulnerables es la identidad cultural presente sobre todo en ciudades pequeñas, pues las nuevas personas atraen nuevas costumbres que, además, traen nuevas construcciones y negocios dirigidos a los gustos y necesidades de los recién llegados, que pueden reemplazar a los comercios locales tradicionales y a los espacios comunitarios en cuanto a la innovación y competitividad comercial. Por último, considerar la desigualdad socioeconómica con la llegada de gente con mayor poder adquisitivo es imperante pues esta maximiza las brechas ya existentes.

En resumen, aunque la gentrificación pueda parecer una utopía urbana digna de perseguirse, sus riesgos para las ciudades deben calcularse con mucho tino pues realmente puede tener mayores consecuencias negativas que puntos a favor. Todos estos serán desafíos para las administraciones futuras que deberán proponer políticas inclusivas, sociales y verdes.