MÁS VALE TARDE QUE NUNCA: MONSEÑOR ÁNGEL ROGELIO LOAIZA SERRANO: UN LEGADO DE EDUCACIÓN Y COMPROMISO SOCIAL

Por Luis Carrión Mora.

En el mes de julio, se conmemora el aniversario del fallecimiento de un ilustre lojano cuya vida y obra han dejado una profunda huella en la ciudad de Loja y más allá. Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano fue mucho más que un sacerdote; fue un maestro, orientador de juventudes y un pilar en la educación durante décadas.

Nacido el 04 de octubre de 1919 en Loja, Monseñor Loaiza Serrano comenzó sus estudios primarios en Zaruma, continuándolos en la Escuela José Antonio Eguiguren bajo la tutela de los Hermanos Cristianos. Su vocación religiosa floreció en el Seminario Menor de Loja y culminó con su ordenación como sacerdote el 02 de julio de 1944, tras completar sus estudios en el Seminario Mayor de Quito. Su primera misa fue un evento notable en la Capilla de la Dolorosa del Orfanato Santa Mariana de Jesús de Loja, con la asistencia de destacadas personalidades eclesiásticas y civiles.

Su labor pastoral se extendió a las parroquias de Zumba y Chito, donde enfrentó las adversidades del terreno y el clima para cumplir con su misión religiosa. En 1953, asumió la rectoría del Colegio La Dolorosa, una institución educativa emblemática en Loja, posición que retomó tras completar estudios de Sociología en Roma en el Instituto Luigi Sturzo. Durante su larga carrera como educador, que se extendió hasta su jubilación en el año 2000, Monseñor Loaiza Serrano transformó positivamente la educación en Loja, promoviendo la creación del Colegio Nocturno Loja en 1962, hoy conocido como Unidad Educativa La Dolorosa, para beneficiar a trabajadores y artesanos que necesitaban continuar sus estudios.

Además de sus contribuciones educativas, Monseñor Loaiza Serrano recibió numerosos reconocimientos por su labor. Fue distinguido como Doctor en Sociología y Teología, así como Periodista Profesional. En 1989, el Papa Juan Pablo II lo honró con el título de Prelado de Honor y desempeñó roles importantes dentro de la Diócesis de Loja, como Vicario de Pastoral y Canónigo de la Iglesia Catedral de Loja. Su compromiso con la cultura lo llevó a ser miembro activo de la Casa de la Cultura, núcleo de Loja.

Durante su gestión como rector, Monseñor Loaiza Serrano aprovechó su influencia para gestionar la construcción de nuevos bloques para el Colegio La Dolorosa y la restauración de su capilla, contando con el apoyo de diversas administraciones gubernamentales. Su liderazgo y dedicación fueron reconocidos con la Condecoración al Mérito Educativo y como Mejor Ciudadano tanto de Loja como de la Provincia de Loja en distintos períodos.

Perennizar su nombre es incentivar conciencia en la historia. Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano fue un pilar en la educación de Loja, un hombre cuyo legado trasciende las aulas y cuyos valores perduran en la comunidad que él tanto amó. Su vida dedicada al servicio, la educación y la promoción cultural lo convierten en un ejemplo a seguir y en un símbolo del compromiso social que todos deberíamos emular.

Recordamos con gratitud y admiración la vida y obra de Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano, cuyo incansable trabajo dejó una huella imborrable en la historia de Loja y en las vidas de aquellos a quienes educó y guió.

Invitamos a las autoridades a considerar algún reconocimiento para este lojano.

Ángel Rogelio Loaiza Serrano