Elecciones y democracia

Vicente Maldonado

La Democracia, es un tipo de organización del Estado en el cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante la utilización de herramientas de participación directa o indirecta que confiera legitimidad a sus representantes. La fundamentación del poder de los gobernantes en la democracia está cimentada en el pueblo, de quien deriva inmediatamente todo poder. Son autoridades legítimas aquellas que representan auténticamente al pueblo.

A mayor ratificación de la representación, mayor autoridad y viceversa, mientras más se debilite el vínculo del gobernante con el pueblo, menos autoridad. La democracia moderna tiene como características: la soberanía popular; la estructuración constitucional y los derechos subjetivos públicos del individuo frente al Estado. Democracia no es el gobierno de la mayoría pura, sino el gobierno de la nación, en la cual se reflejan mayorías y minorías. Democracia tampoco es el gobierno del populacho. Democracia es el procedimiento para la selección de las aristocracias gobernantes. Democracia no es gobierno de masas, es algo más que el pueblo en la calle: la democracia no es el pueblo, es el Estado del pueblo; y no el pueblo sin Estado. La democracia es el pueblo organizado y no el pueblo suelto. Democracia no es el apoyo mayoritario dado a un dictador permanente, sino que es el libre cauce abierto al influjo de la opinión pública La democracia, completada con los demás principios humanistas, es un régimen en el cual se distingue entre Estado y sociedad, lo cual implica la existencia de garantías constitucionales. Además, democracia es esencialmente la acción de la opinión pública en libre juego sobre la dirección del Estado: es el camino expedito para que la opinión pública determine la orientación de la política. Una dictadura puede descansar sobre la voluntad de la mayoría, pero impide que las voluntades de la minoría, obtengan expresión y puedan algún día transformarse en mayoritarias y asumir legalmente el poder. La democracia liberal moderna ha fallado fundamentalmente por su ausencia de auténtica autoridad, integración, unidad y permanencia de instituciones, ideas y fines. Sobradas son las razones para darle importancia al voto o bien darle importancia a lo que existe atrás del voto y lo que genera el voto en nuestro país, en base a nuestra democracia. La democracia en Ecuador sin lugar a dudas está madurando, pero no se ha consolidado. De ahí parte su debilidad. La democracia debe ser vista como un proceso, no como un lugar al que se desea arribar. Por definición nunca tendremos una democracia perfecta, sólo una que es perfectible y que en su evolución radica su fortaleza. Considero que hay grados de democracia y éstos tienen que ver con el nivel de madurez cívica y de participación de la persona. De hecho, el secreto de la democracia radica en el grado de participación social, una que en los últimos años solamente se palpa en años electorales. Entendida así, la democracia solo madura con el andar, con su ejercicio cotidiano, con su práctica en todos los ámbitos de la sociedad y no sólo en las urnas. Siendo así, que la importancia de nuestra democracia e importancia del voto lo palpamos solo en temporadas electorales. Y lo vuelvo a señalar con la intención de que se reflexione y se vea el voto como base y punto esencial e importante en la materia electoral.