Por Ruy Fernando Hidalgo Montaño
La desolación del pueblo ecuatoriano parece no tener fin, pasamos de un mal gobierno a otro peor, el desencanto popular se incrementa cada día más. Sean de derecha o de izquierda, hemos tenido presidentes desastrosos incluyendo el actual, que nos siguen llenando de vergüenza ante la comunidad internacional, hemos caído muy bajo los niveles de transparencia, ética y honestidad son nulos, amenazan con extinguirse
Da la impresión que todos los que aspiran ocupar cargos de elección popular, lo hicieran motivados por una ambición personal o sectaria, pero jamás interesados en el bienestar del pueblo al que lo engatusaron a cambio de su voto, para luego olvidarlo sin empachos. Sabiendo la complicada situación en la que se encuentra el país, producto de todos los desgobiernos que se han ido sucediendo en casi 25 años de este nuevo siglo, continúan buscando con avidez llegar al poder a como dé lugar y sin ningún escrúpulo mienten descaradamente en pos de satisfacer sus intereses.
El mandatario Daniel Noboa, a sabiendas que iba a tomar el timón de una nación sumida en una profunda crisis tanto social como económica, le dijo al pueblo sin ambages que en su corto periodo de algo más de un año, que sabía cómo combatir de forma eficiente el microtráfico, para ello, propuso la eliminación de la tabla que regulaba el consumo de las personas con adicción, sin embargo el microtráfico sigue en las calles y centros educativos del Ecuador, generando violencia y muerte entre pandillas. Luego dijo que el problema era presupuestario, y se valió de aquel presunto ataque a un canal de televisión para incrementar tres puntos al IVA, además declaró un estado de conflicto interno que, hasta la fecha, no arroja los resultados esperados; también aseveró que en su periodo no habría apagones, lo que incluso le costó el puesto a la exministra de Energía, la lojana Andrea Arrobo, por una supuesta negligencia; también decía que no usaría el avión presidencial adquirido por Correa porque con su valor se podía pagar la carrera universitaria de cuatro estudiantes, más otra vez faltó a su palabra, ahora viaja a todo lado en esa sofisticada aeronave.
Pero ahora nos sale con que quiere que regresen los yanquis a Manta, como una solución para frenar el narco tráfico, cuando está claro que los gringos solo buscan consolidar sus posiciones en costas del pacifico, de lo contrario como se explica que Colombia teniendo ocho bases militares extranjeras, no haya logrado erradicar este cáncer social de sus calles. ¡Resulta que el país donde se genera el mayor comercio y consumo mundial de droga, viene para ayudarnos a luchar contra el tráfico de drogas! Que primero frenen su consumo, ¿no les parece?
Entre mentiras, apagones solo tenemos desilusiones.
