La agonía de nuestros ríos

Guillermo A. Chuncho V.

carguillermo2002@yahoo.com.ar

El título de esta opinión no es extremo o fatalista, es una realidad. Los ríos existentes en el planeta y en particular en Ecuador están en un proceso de agonía, se disminuyen sus caudales, agravando su agonía por la contaminación.  Obsérvese los siguientes casos de ríos, de los tantos que se dan en el planeta: Amazonas; Santa Bárbara, Azuay; Guayabal, Catamayo, Loja; y Malacatos, Loja.

Río Amazonas. (Foto. Facebook Televisión Olanchana)
Río Santa Bárbara, Gualaceo, Azuay, Ecuador, 13/09/2024. Contribución de Vicente Tapia     
Río Guayabal, Catamayo, Loja, 16/09/2024
Río Malacatos, Loja, 24/09/2024

Los ríos son fuente de energía, sirven para el desarrollo de los pueblos, pues de ellos depende, en gran medida: la agricultura, ganadería, generación de energía eléctrica, transporte pluvial, pesca, deporte, turismo. etc. Ahora todas esas actividades fundamentales, son afectada por la disminución de sus caudales.

Se sostiene que la disminución de sus caudales es causada, por una complejidad de factores, siendo el principal el cambio climático, fenómeno derivado de las concentraciones significativas, en la atmósfera, de gases de efecto invernadero (CO2, CH4, N2O, entre otros). El dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero que se emite por las actividades del ser humano, como la combustión de combustibles fósiles (carbón, gas natural y petróleo). Se han estimado que las emisiones mundiales de dióxido de carbono en el 2021 alcanzaron 36 300 millones de toneladas, su nivel más alto de la historia( Agencia Internacional de la Energía (AIE). En nuestro país las emisiones de CO2 en 2022 fueron de 46,107 Mt, con lo que Ecuador es el país número 125 del ranking de países por emisiones de CO2, formado por 184 países (Expansión/Datosmacro.com). Paralelo a esta problemática, existe la destrucción de los bosques, con la consiguiente alteración de los ecosistemas y pérdida de la biodiversidad y más impactos ambientales negativos, los bosques son fundamentales para mitigar el cambio climático y regular el ciclo hidrológico. La deforestación es discriminada, a juicio de la FAO, en el mundo se talan 10 millones de hectáreas de bosque cada año. En particular, en Ecuador, uno de los 17 países megadiversos en el mundo, tomando los datos del Ministerio del Ambiente y Agua, año 2018, cada año, en el país,  se pierde  un promedio de 94.353 hectáreas de bosque. Las causas de la deforestación en Ecuador son varias: expansión de la frontera agrícola y ganadera; la explotación minera y de hidrocarburos; extracción de recursos madereros; e, incendios. La agonía de nuestros ríos, quizás algún momento sean cementerios de llanto, no solo causada por el cambio climático, que no se detiene, sino también por las basuras que ensucias sus aguas, basuras botadas, en las últimas décadas, por los humanos. Esas basuras son, entre otras: residuos de pesticidas, herbicidas, insecticidas y fertilizantes; efluentes urbanos, material radiactivo; efluentes derivados de la explotación minera y extracción de petróleo; y, plásticos (Ecuador consume alrededor de 1.500 millones de fundas plásticas tipo camiseta para productos facturados al año). A continuación, solo se dan dos ejemplos, de los miles que existen:

Contaminación del Río Machángara. (Foto: Iaco Romoleroux)
Contaminación del Rio Guayas. (Foto: El Universo)

Este panorama apocalíptico de los ríos, es causado por los humanos: acaso por los pequeños agricultores, los artesanos, obreros, los pobres del planeta, no; si, en general, por quienes ostentan el poder económico en el mundo y en cada país, sus codicias no tienen límites, no los interesa el medioambiente y el futuro de bienestar de la humanidad. Si sus inversiones y gastos en armamentismo, explotación discriminada de los recursos naturales en los países subdesarrollados, agroquímicos, etc., se frenaran, la realidad fuera diferente; basta un ejemplo, se estima que en 2023 el gasto militar mundial superó los 2,4 billones de dólares, este dinero, si se destinara a remediar y controlar los impactos negativos en el ambiente, reducir el hambre, mejorar la salud y la educación, tuvieron un mundo equitativo. En Ecuador, si pagaran los impuestos que deben, existiera dinero suficiente para reforestar las cuencas hidrográficas y descontaminar los ríos.  

Finalmente, subrayo, no solo están en agonía los ríos del mundo por el cambio climático, sino todo el planeta, y con él la especie humana.