Quilanga, 24 de octubre 2024
El sistema educativo bajo la rectoría del Ministerio de Educación, en el presente lectivo brinda la oportunidad, para que, dentro de la flexibilidad y responsabilidad en el manejo del currículo con énfasis en competencias las instituciones y sus docentes dentro de su planificación macro y microcurricular realicen inserciones curriculares, a saber: Educación Cívica, Ética e Integridad, Desarrollo sostenible, Seguridad vial y Movilidad sostenible, Educación Financiera y Educación Socioemocional, a fin de enfrentar los desafíos de la sociedad contemporánea local, nacional y global.
En el marco de sus orientaciones pedagógicas, el ente rector del sistema educativo nacional plantea el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) como una estrategia metodológica para la planificación y el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje como una ventana hacia la transformación y calidad educativa.
El origen mismo del DUA, según el relato del CAST (Center for Applied Special Technology), el término proviene del concepto “Diseño Universal,” procedente del área del desarrollo arquitectónico y de producto, impulsado por primera vez por Ron Mace de la Universidad Estatal de Carolina de Norte en 1980, cuyo objetivo fue “crear entornos físicos y herramientas que puedan ser utilizadas por el mayor número de personas posible”, luego, por los años noventa iniciaron a investigar, desarrollar y articular los principios y prácticas DUA, en la que llegaron a una conclusión: “el peso de la adaptación debe recaer en primer lugar sobre el currículum y no sobre el estudiante. Puesto que la mayoría de los currículos no se pueden adaptar a las diferencias individuales, tenemos que reconocer que son dichos currículos, y no los estudiantes,
los que están “discapacitados”. Por tanto, debemos “arreglar” currículos y no estudiantes”.
Entendidos pedagogos ven que el origen del DUA está en la neurociencia como un modelo didáctico “que se basa en la investigación del diseño del currículo, es decir que sus objetivos, métodos, materiales y mecanismos de evaluación son flexibles y permiten que todo el estudiantado desarrolle sus conocimientos y habilidades promoviendo la motivación e implicación con el proceso de aprendizaje desde sus intereses y necesidades específicas”. Así, se puede comprender que el DUA emerge en la planificación y se alimenta con la flexibilidad e inclusión en la diversidad para impulsar la igualdad de oportunidades y fomentar un ambiente inclusivo, independientemente de sus habilidades o características individuales.
El DUA se funde en tres principios 1) ¿El qué del aprendizaje? Que no son sino, las múltiples formas de representación, pues cada estudiante difiere en la forma de percepción y comprensión de la información. 2) ¿El cómo del aprendizaje? Son las múltiples formas de acción y expresión, pues, los aprendices difieren en las formas que pueden navegar por un entorno de aprendizaje y expresar lo que saben; y, 3) ¿El porqué del aprendizaje? Responde a múltiples formas de implicación, allí, componente emocional es un elemento crucial para el aprendizaje, ya que, a la hora de la implicación y motivación para aprender se deben considerar factores como los neurológicos y culturales, el interés personal, la subjetividad y el conocimiento previo.
El paradigma sociocrítico y el constructivismo apuntalan el Diseño Universal del Aprendizaje en busca de la transformación educativa en la que implica a los actores educativos y sociales quienes inciden significativamente en el proceso de enseñanza aprendizaje y en el desarrollo socioemocional promoviendo la inclusión en la diversidad.
