Dr. José María Salinas Jaramillo
El Qhapaq Ñan, ‘Camino principal’ o ‘Camino del Gran Señor’, fue la red vial de caminos principales y secundarios construida por los Incas que surcó gran parte de América del sur desde Argentina hasta Colombia; pues conocer el camino del Inca es conocer nuestra historia, nuestras raíces andinas. De los 30.000,00Km de longitud de esta red de caminos Incaicos 108,8kilómetros le corresponden al Ecuador. El Qhapaq Ñan o Sistema Vial Andino fue inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, en la categoría de Itinerario Cultural, el 21 de junio de 2014. 42Km recorren los cantones: Saraguro, Loja, Quilanga y Espíndola, en la provincia de Loja.
En el cantón Quilanga, en el tramo San Antonio de las Aradas-Plaza del Inca-Quebrada de Guatuche, el INPC tienen ubicados 21,35 Km con huellas bastante visibles de este camino. El tramo San Antonio de las Aradas, Plaza del Inca tiene una extensión de 12 Km. El primer tramo San Antonio de las Aradas-Naranjito, el Qhapaq Ñan fue dañado por la construcción de una carretera de tercer orden.
Desde Naranjito hasta una depresión o ensillada del cerro “Los Marcheros” y con 5Km, el camino es muy visible, se notan los zangilones, plataformas a veces empedradas, muros de contención hechos con pircas de piedras, el camino ancestral sigue la pendiente del terreno y avanza en curvas de nivel venciendo la gradiente del terreno y a su vez avanzando hacia arriba, sin dar a notar al caminante que cada vez asciende más. Desde este punto, el camino se pierde y para llegar a la Plaza del Inca se toma el camino real colonial en una longitud de unos 3Km aproximadamente. La Plaza del Inca, se considera, fue un Centro Ceremonial y un Pucará de donde se puede mirar al Valle de Vilcabamba hacia el noroeste; hacia el sur miramos lo que otrora fuera el Valle de Guancocolla. Cabe anotar que el Qhapaq Ñan, en este sector, pasa por fincas ganaderas privadas, cuyos propietarios desde siempre, han usado parte del camino como división o límite de sus terrenos.
Se presume que el camino incaico, desde esta depresión o ensillada va siguiendo la pendiente del terreno a mano derecha y hacia arriba con una extensión aproximada de 7Km, hasta llegar al Cerro Paja Blanca. Este tramo aún está por explorarse y rastrearse minuciosamente, pues aquí en Paja Blanca hay un Pucará y más monumentos arqueológicos que se cree fueron estructuras militares incaicas, inclusive se supone que por aquí hay enterrada una fortaleza militar incaica por ser un lugar estratégico para la conquista de los indomables Bracamoros del oriente, quienes pusieron una tenaz y dura resistencia a la conquista incaica. Matizando la belleza paisajística de Paja Blanca encontramos la Laguna Verde, llamada así por el verse turquesa de sus aguas, que se considera fue un reservorio probablemente utilizado para captar aguas lluvias para consumo humano, regar los cultivos de posibles asentamientos humanos que fueron dejados por ahí (Mitimaes) para abastecer a las huestes incaicas y chasquis de alimentación y más logística. Lo dicho lo fundamento de alguna manera porque en todo ese sector, incluido la parte alta de Loma Delgada, La Rialenga en Santa Rosa en el cantón Quilanga y Taranza, Llano Grande en el cantón Loja, se observan terraplenes de viviendas y terrazas de cultivos.
El tramo Plaza del Inca-Paja Blanca-Taranza, sale por la carretera construida por lo madereros desde Plaza del Inca, va por Guatunuma y Los Quiques, en sentido noreste, cerca de llegar a la punta del Cerro paja Blanca, sector La Pilastra, a unos 4Km de Plaza del Inca se toma a mano izquierda un sendero en medio del denso pino. Descendemos y apreciamos, otra vez visiblemente el Gran Qhapaq Ñan, hasta por aquí llega el límite del cantón Quilanga y nos adentramos en el cantón Loja, caminado una hora llegamos a una casa de campo con paredes de adobes de los hederos de doña Carmen Santín, continuamos hacia el oeste, seguimos a mano derecha llegamos a la quebrada de Guatuche o Quebrada Seca y por este sendero llegamos hasta el Río Piscobamba en el Valle de Vilcabamaba, que luego toma el nombre de Río Catamayo. Desde Paja Blanca al Río Piscobamba hay una distancia aproximada de 11Km.
He aquí esta reliquia histórica que surca la Cordillera de los Andes en su parte sur, donde Los Andes se agachan y se deprimen (haciendo alusión a la obra teatral del Municipio de Loja del 18 enero 2018), recorre la jurisdicción del cantón Quilanga y cantón Loja, y se constituye en la joya más visible que aún se puede rescatar y poner en valor, para el turismo arqueológico, ecoturismo, deporte de aventura… Este escenario de aprendizaje, que habla de nuestras raíces históricas, debe ponerse en valor, para activar económicamente las parroquias y comunidades pertenecientes a San Antonio de las Aradas, Fundochamba y la cabecera cantonal de Quilanga; y, las parroquias de Quinara y Vilcabamba, en el cantón Loja, lugares por donde pasa el camino principal y secundario o están cerca de esta reliquia arquitectónica ancestral, que nos dejaron como un gran legado nuestros antepasados, de las culturas preincaicas e incaicas, que luego se fusionaron con Los Colambos.
¡Loor a San Antonio de las Aradas, cantón Quilanga, en su sexagésimo tercer aniversario de vida parroquial!
