Guillermo A. Chuncho V.
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En circunstancias que se han paralizado los incendios en la provincia de Loja es necesario puntualizar la problemática de la contaminación del aire. Se considera que el aire exterior o ambiente está contaminado por gases y material particulado si sus concentraciones superan determinados límites. Dentro de los primeros están, entre otros: dióxido de carbono, monóxidos de carbono, óxidos de nitrógeno y óxidos de azufre; el material particulado está constituido por materia sólida o líquida, en los dos casos son productos derivados de la combustión de combustibles fósiles en vehículos automotores, generadores eléctricos, industrias, etc. A estos contaminantes se agregan los derivados de los incendios forestales, como, a más de terminados gases, el material particulado PM10 y PM2,5. El PM2,5 de acuerdo a su concentración en el aire y tiempo de exposición tiene serios riesgos para la salud humana. El nivel de PM 2,5 recomendado por la OMS es 10 ug/m3, si es superior este nivel y las personas están expuestas a exposición crónica se ha comprobado la derivación de enfermedades crónicas, de tipo cardiovasculares, cerebrovasculares, y pulmonares, incluyendo cáncer del pulmón y enfermedades pulmonares no malignas.
En la ciudad de Loja, en relación a los incendios forestales, el informe del Ingeniero Erasmo Vinicio Alvarado Jaramillo Mg. Sc., director de la Carrera de Ingeniería Ambiental, de la Universidad Nacional de Loja, dirigido el 17 de noviembre a la Secretaría de Riesgos, en sus conclusiones precisa: “El análisis realizado revela que las concentraciones de PM2.5 han superado en varios días de noviembre los límites recomendados por nuestra normativa para la protección de la salud. Es esencial implementar medidas preventivas y emitir restricciones para proteger la salud de los ciudadanos más vulnerables…”
Además, en nuestra ciudad, la contaminación del aire por las causas señaladas anteriormente, se particulariza, la que se estaría produciendo por los generadores de luz eléctrica portátiles. Se observa en las calles de la ciudad, dependiendo de los horarios establecidos, varios de estos generadores funcionando. Contaminan al aire con ruido que afecta al sistema auditivo y aspectos psicológicos. Y, lo que es peor, podrían estar generando monóxido de carbono (CO), gas tóxico que, en el organismo humano, reemplaza el oxígeno de la hemoglobina, formando la carboxihemoglobina, que puede causar la muerte.
La realidad de la contaminación del aire y sus causas descrita brevemente, tienen sus relaciones directa e indirectamente con las acciones humanas. Los impactos críticos de esta contaminación, se insiste, se dan en la salud humana y, en el general, en el medioambiente. A más de provocar contaminación del aire, los incendios destruyen totalmente a los ecosistemas, que a la naturaleza le costó muchísimos años para formarlos. La regeneración de los ecosistemas es compleja, pero posible. Tanto la regeneración a mediano o largo plazo es responsabilidad del Estado, al igual que la remediación y control de la contaminación del aire. Los recursos económicos existen, basta cobrar a los morosos que no pagan al Estado; ¿son acaso los artesanos, pequeños agricultores, artesanos y docentes los que deben?, no, a ellos no los condonan un solo centavo; sí, son los que tiene el poder económico y político, estos deben en firme, según el Servicio de Rentas Internas (SRI), USD 2.233’907.386,48 (fecha de corte: 03/12/2024). Lamentablemente, toda esta triste realidad, se agudiza por la inseguridad, como jamás haya sucedido en la historia de nuestra Patria. Y paralela la inseguridad, avanza la pobreza en todas las provincias.
