
El cantón y provincia de Loja tiene diversas especies de plantas, animales y aves, por lo que, siguiendo la tradición, se desarrolló el Conteo Navideño de Aves, en el sector de Jipiro Alto, logrando observar alrededor de 40 especies.
Labor
En medio de lloviznas y sol, Andy Ruiz Peña, coordinador del Programa Aves Urbanas y representante del Club de Observadores de Aves de Loja, junto a 8 personas más, acudieron días atrás hasta la parte de Jipiro Alto para realizar el conteo de estos pequeños animales voladores.
Con binoculares en mano, caminaron por la estrecha montaña e iban observando y anotando a cada pájaro que aparecía; en un lapso de 3 horas y media se cruzaron con un total de 200 individuos de 40 especies diferentes.
“Hallamos: paloma torcaza, pava barbuda, colibrí rutilante, colibrí gorjiamatista (grupo amethysticollis), colibrí violeta, colibrí jaspeado, colibrí colilargo menor, inca arcoíris, carpintero candela común, trepatroncos montano, pijuí de Azara, mosquero gorjiestriado, pibí ahumado, mosquero negro, birro grande, vireón cejirrufo, vireón coronipardo, golondrina barranquera, chochín montañés, zorzalito de Swainson, mirlo grande, mirlo chiguanco, chingolo común, atlapetes pechiamarillo, reinita gorjinaranja, reinita coronirroja, candelita plomiza, tangara pechicanela, pinchaflor negro y pinchaflor enmascarado”, afirmó.
En el caso de las reinitas, reveló, son especies migratorios, que vienen de Estados Unidos y realizan su parada en nuestro territorio.
Indicó que observar esa cifra es un número alto, teniendo en cuenta los incendios forestales suscitados en el lugar y el crecimiento de la zona ganadera; lo cual demuestra que todavía hay un sitio seguro para ellos donde pueden alimentarse con frutos, flores y agua limpia.
Información
El biólogo Ruiz Peña señaló que, el conteo navideño nace por una Fundación de Estados Unidos, que lleva más de 70 años realizando este tipo de actividad, la cual se extiende por todo el mundo, “es ya una tradición”.
“La información obtenida va directamente a la Fundación, donde realizan mapas, fichas informativas, es decir, una biblioteca de las aves”, dijo.
Recordó que antes era complejo registrar y por el contrario, en la actualidad, a través de la aplicación eBird, van anotando el avistamiento y el tipo de ave. “Al final también ayudará a determinar si el número va creciendo o disminuyendo, por ende, este tipo de labor se ejecuta en mayo y octubre, a la que se suma diciembre”, refirió.
Amenazas
Como todo en la naturaleza, las aves tienen sus propias amenazas, por ejemplo, en la ciudad está el tema de los vidrios de los edificios —que no están regulados y tampoco se obliga a colocar calcomanías—, provocando innumerables choques, y creciendo el número de especies golpeadas, “por lo general mirlos, palomas nativas, margaritas y especies migratorias como las reinitas”.
Del mismo modo, la ganadería, agricultura y minería, actividades que implican la tala de bosques (hábitats); y arrojar basura. (I)
En la provincia, el mejor lugar y de mayor concentración de especies es el Parque Nacional Podocarpus, sector Cajanuma; Zapotillo, entre otros. Además, el Club de Observadores de Aves de Loja tiene alianzas con instituciones y colectivos como la Universidad Nacional de Loja, Naturaleza y Cultura Internacional… Actualmente, al club lo conforman 30 personas.
