Cuando el mundo habitabas,
con la voz de amistad consoladora
las penas aliviabas
de tu amigo, que ahora
hundido en el pesar tu ausencia llora.
Ignacio Rodríguez Galván
Te busco y no encuentro tu sonrisa, ni tu figura querido amigo Homero García Solórzano… pero, que ingenuo, tú caminas en otra dimensión… por eso… veo tus huellas de Maestro, Amigo y Compañero de caminos y sueños.
La tristeza es, entonces, la de haber perdido algo de mi propia vida. Lo conocí, en plena juventud, cuando con el Movimiento Revolucionario Izquierda Cristiana, queríamos cambiar el mundo. Después compartiríamos sueños y compromisos junto a Monseñor Leonidas Proaño en Chimborazo.
Polvo somos… por eso querido Homero quiero contar tu muerte con dolor, con rabia y con amor: con amor de amigo, con amor reparador, con amor reivindicativo. No es fácil aceptar la muerte, pero es indispensable reflexionar sobre su realidad, para entenderla y lograr convivir con ella, además de ser conscientes de nuestra naturaleza efímera.
Partió ayer Homero García, luchador social, comprometido con la organización de la juventud obrera a través de las JOC (Juventudes Obreras Cristianas), promotor de la identidad cultural de Chimborazo, defensor y custodio de la memoria de Leónidas Proaño y Agustín Bravo Muñoz, junto a Estuardo Gallego y otros emprendedores culturales. Se va Homérico el mismo día que se recuerda un año más de la partida de Don Leonidas Proaño.
Ha desparecido físicamente el querido compañero Homero García. Sin embargo, tu legado y sus enseñanzas permanecerán. Homero fue un luchador social comprometido con las causas sociales e indígenas en la provincia de Chimborazo. Lo conocí cuando era militante de la Izquierda Cristiana en los años ochenta. Fue un maestro que predicó con el ejemplo. Dedicó su vida a hacer de la doctrina cristiana, en el “ama a tu prójimo como a ti mismo”, su forma de vida.
Allá, en el infinito, seguramente te saldrían a recibirte Leonidas Proaño, Agustín Bravo, los compañeros y compañeras de las organizaciones campesinas e indígenas de Chimborazo y otros y otras caminantes de senderos de liberación…
Para nosotros es un gran dolor la pérdida de esa gran figura que fue Homero García. Lo vamos a lamentar siempre, pero lo tendremos en nuestro recuerdo y en nuestra esperanza.
Este episodio de la vida y la muerte encarna el sentimiento de miles de personas en todo nuestro querido Ecuador, pues Homero fue un elegido que a lo largo de los últimos años nos dignificó a todos.
