
Las fake news o noticias falsas se han convertido en una de las principales amenazas para la veracidad informativa. Sin embargo, este fenómeno no se limita únicamente al ámbito noticioso, sino que también se extiende a la publicidad, propaganda e incluso a los contenidos de entretenimiento.
Así lo explica Claudia Rodríguez Hidalgo, docente investigadora de la carrera de Comunicación de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y titular de las asignaturas Teoría de la Comunicación, Géneros Periodísticos y Opinión Pública.
Situación
En diálogo con Diario Crónica, la académica señala que “no hay que concentrarse solo en las noticias, porque ahora un niño que juega videojuegos o un adolescente que sigue a un creador de contenido también se expone a desinformación”.
Rodríguez recalca que la desinformación puede aparecer en cualquier tipo de mensaje, desde un discurso político hasta un anuncio publicitario o una publicación en redes sociales. Frente a ello, aconseja verificar siempre la fuente, revisar si el sitio es confiable, identificar al autor y desconfiar de páginas anónimas.
“La educación mediática es clave, debemos aprender a buscar en medios confiables y contrastar la información antes de compartirla”, destacó.
Otro desafío actual es el uso de la inteligencia artificial, que permite crear videos o imágenes falsas cada vez más realistas. “Hoy en día es difícil tener la certeza de que algo es real —afirma—. Por eso hay que estar atentos a detalles como el movimiento de la boca, la falta de parpadeo o sombras poco naturales”.
La docente advierte además que la desinformación suele tener un tono sensacionalista, apelando a las emociones para lograr mayor viralidad. “Si algo nos indigna, lo compartimos, y así se crea un círculo sin fin”, comenta.
Ante este panorama, resalta la labor de los portales verificadores independientes, que diariamente desmienten rumores y noticias falsas. También expresa que, desde la UTPL, a través del grupo de investigación Comunicación, Poder y Ciudadanía en Red, trabajan con jóvenes para fortalecer su pensamiento crítico y enseñarles a identificar contenidos manipulados mediante herramientas como la búsqueda inversa de imágenes o el análisis de fuentes.
Asimismo, impulsan espacios y campañas sobre el uso responsable de la tecnología y la información.
Cronidato
La UNESCO, desde 2007, ha recomendado que las instituciones educativas incluyan en sus programas asignaturas de educación mediática. Sin embargo, según Rodríguez, en el sistema educativo ecuatoriano esto aún se aborda de forma instrumental, sin fomentar una lectura crítica de los hechos, lo que continúa siendo un gran desafío para la formación de las nuevas generaciones.
