Antonio C. Maldonado V.
Si bien nos deseamos en reuniones, a diferencia de las que llevamos a efecto las familias del mundo católico, que somos la mayoría de ecuatorianos, una feliz Navidad relacionada al natalicio del hijo del Divino Creador, y a pocos días, como suele decirse, nos pisa los talones, nos deseamos no solamente la llegada del 31 de diciembre para, en un abrazo fraternal, darnos buenos deseos para el Año Nuevo, que se lo hace desde la Navidad: prosperidad, bienestar y salud, que casi siempre no nos llega a todos. Como ya se difunde en todos los medios, lo que le aconteció al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, que fueron capturados en una operación militar sorpresa por parte del Gobierno de EE.UU. y trasladados al territorio estadounidense, donde enfrenta cargos como narcoterrorismo, según la administración Trump. Lo de “capturados” debe ser analizado correctamente, porque la captura resultaría algo sui generis, ya que si se la efectúa en el domicilio donde tranquilamente pernoctaban el presidente Maduro con su cónyuge, sin que sean prófugos de la justicia.
Pero asimismo de lo expresado y difundido, es bueno recordar que el año 2025 ya se encuentra sepultado, y viene a mi memoria lo que estudiábamos en el colegio sobre este ilustre personaje, Jorge Manrique, con la famosa frase “cualquier tiempo pasado fue mejor”, para comparar con lo que sucede en la actualidad. Desde la Presidencia de Guillermo Lasso se inicia el periodo que podríamos denominarlo “de las Consultas Populares y Referéndum”, y que ahora, adicionadas al referéndum, lo ponen en camino y al gasto de recursos del Estado al Consejo Nacional Electoral –CNE–, para llevar a efecto o cumplir lo dispuesto en la Constitución de la República y las leyes conexas, que pueden acarrear también objeciones al Tribunal Contencioso Electoral –TCE–, aumentando el gasto y muy rara vez conceder la razón a los apelantes.
Esperemos que el Nuevo Año nos depare mucha felicidad, como les deseo a todos mis familiares, amigos y colegas de los órganos de difusión colectiva, y que por fin se terminen los crímenes de la delincuencia organizada, que continuarán sin detenerse.
