Loja en completa orfandad

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

Loja hace rato que presenta secuelas de un descuido muy severo, de parte del gobierno central en la conectividad con el resto del país y ahora se ha agudizado muchísimo más con el intempestivo cierre de la frontera con Perú que ha afectado a nuestra provincia, como a la vecina Zamora Chinchipe que han visto una baja notable del intercambio comercial entre las dos naciones hermanas que han mantenido este tipo de relación durante décadas, y que de pronto vean cortada esta posibilidad es un perjuicio muy grave para los habitantes del cordón fronterizo de ambos lados.

Para tomar esta medida no se buscó los consensos necesarios; se lo hizo de manera súbita generando mucha disconformidad de los sectores afectados. Lo alarmante es el grado de pasividad de las autoridades de la provincia de Loja quienes han permanecido callados ante esta situación, mostrando un silencio cómplice que preocupa, empezando por la representante del Ejecutivo, quien en principio decía tener socializado el tema con los alcaldes de los 16 cantones, aseveración que luego fue desmentida por varios de ellos. Lo señalado es solo una arista del abandono en que se debate Loja sin tener nadie quien eleve su voz de reclamo ante este gobierno, que ha demostrado hasta la saciedad su poca simpatía por nuestra tierra en la que es evidente la completa ausencia de obras importantes, a pesar de haber sido respaldado en las urnas por los incautos votantes de esta parte del país.

Se aduce que el cierre de la frontera se debe a razones de seguridad nacional, sin embargo, se mantiene abierto el paso limítrofe en Huaquillas provincia de El Oro, esta razón se cae por su propio peso de absurda, las personas que pretendan ingresar a nuestro territorio de manera ilegal, no van a buscar los lugares vigilados para hacerlo, por lógica pura buscarán los cientos de pasos clandestinos para intentar ingresar. ¿No será que priman otros intereses políticos y económicos?    Los lojanos hace mucho tiempo que no sentíamos esta sensación tan descomunal de abandono y desesperanza, lo malo es que no se ve ninguna reacción de ninguna autoridad ni del pueblo en general. Hace dos días se debía producir una reunión de los alcaldes de la provincia para analizar esta problemática, pero solo uno acudió —el de Sozoranga a quien expreso mi respeto y admiración en la persona de Renán Flores por no mostrar una actitud sumisa y defender con firmeza los intereses de su pueblo—, los demás se excusaron no les importó para nada que la vialidad esté al borde del colapso y que el sistema de salud sea un desastre, ni que Loja se mantenga en una completa orfandad.