2026: año preelectoral especial

Numa P. Maldonado A.

A las puertas de un nuevo proceso electoral, esta vez para elegir nuevas autoridades seccionales (prefectos, alcaldes y concejales, y juntas parroquiales), y nuevos miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), bajo el marco de una geopolítica regional y mundial muy particular, iniciar un artículo de opinión con el mismo llamado a “elegir a los mejores”, es perder el tiempo… Desde luego, el tema es muy importante porque hay que reconocer que otro país sería el Ecuador con buenas autoridades, si los electores tuviéramos la sensatez de elegir bien a nuestras autoridades. De modo que vale la pena reflexionar sobre el asunto… Reconocer nuestra mea culpa, nuestras equivocaciones individuales y colectivas, y tratar de enmendar nuestra conducta.

Es una invitación a todos los colegas y medios que hacen opinión, a la clase política, a los organismos sociales y culturales, a la academia…; de manera especial a todos (as) los candidatos que intervengan en las elecciones de febrero de 2027.  Yo, de mi parte, en la medida de mis posibilidades, aportaré con artículos de prensa (este es el primero) que contribuyan de alguna forma a esclarecer el tema. En la presente entrega me referiré a varias causas del lamentable efecto conocido por todos, y recordando que no hay efecto sin causa (postulado de: una de las siete leyes universales o herméticas), analiza, algunas de esas causas:

¿Por qué casi siempre NO elegimos a los mejores?

1)En Ecuador predomina desde tiempo atrás una democracia híbrida, que tiene muchos rasgos de caudillismo, autoritarismo, populismo, centralismo, injusticia, impunidad…  Organismos importantes del Estado como la Fiscalía General del Estado, el Consejo de la Judicatura  y el Consejo Nacional Electoral (CNE), mañosamente prorrogados o manipulados para favorecer oscuros intereses. Falsa participación ciudadana en la toma de decisiones e irrespeto a la independencia de poderes…

2) Débil y deteriorado Sistema Político-Partidista que raya en la anarquía, la viveza criolla y el desorden. “Carente de un sólido liderazgo político confiable, los partidos tradicionales viven de sus caudillos y de las pocas figuras que apadrinan y la mayoría de nuevas agrupaciones nacen y mueren sin que el electorado las distinga.” La mayoría no tiene relevos ni formación de cuadros. El CNE permite la emergencia de cerca de 300 organizaciones electorales en todos los niveles…

3)En muchas provincias y organizaciones políticas como las de Loja, sigue vigentes el caciquismo o partido con dueño y la presencia de falsos líderes con egos atrofiados, dueños abusivos por muchos años del poder, que impiden el recambio. Y con ello ciegamente la reorganización moderna y el adelanto del partido.

4)La elección democrática de candidatos al interior de los partidos y agrupaciones políticas prácticamente no existe. los candidatos se auto promueven o son sostenidas por oscuros intereses, donde el crimen organizado no está ausente. El proceso de elecciones primarias es una gran farsa.

5)      La mayoría de los candidatos designados carecen de perfil político adecuado: formación mediocre, sin valores ni cultura general elemental y pobre visión geopolítica. Destacan, eso si, por la fidelidad (adulo) al mandamás del grupo, pero muy poco por contribuir al prestigio del partido, mucho menos a los grandes intereses del país…