
El proyecto de implementación de un boulevard en la calle 24 de Mayo, impulsado por el Municipio de Loja, se encuentra actualmente en pausa, tras una decisión consensuada entre el Consejo Cantonal, la administración municipal y los moradores del sector. La medida responde a la solicitud de los propietarios de los inmuebles del barrio, quienes pidieron una mayor socialización antes de continuar con la intervención.
Proyecto
La iniciativa forma parte del proyecto de urbanismo táctico “Calles Vivas – caso 24 de Mayo”, ejecutado por el Municipio de Loja a través de sus áreas técnicas (Dirección de Movilidad y Transporte y Planificación Urbana).
El proyecto fue concebido como un plan piloto, dentro del denominado Laboratorio Urbano, con una duración prevista de 90 días de consultoría, programados entre noviembre y febrero; sin embargo, no llegó a completarse en su totalidad, debido a que el proceso fue puesto en pausa durante su ejecución.
En diálogo con Diario Crónica, Luis Alfonso Peña, director de Movilidad del Municipio de Loja, explicó que el proyecto de urbanismo táctico tenía como objetivo priorizar al peatón y promover una movilidad sostenible, sin eliminar por completo la circulación vehicular. La propuesta planteaba intervenciones de carácter experimental, propias del urbanismo táctico, para analizar el comportamiento de peatones y vehículos antes de adoptar decisiones definitivas.
La intervención se concentró en la calle 24 de Mayo, en el tramo comprendido entre la Rocafuerte y Azuay, sector identificado como un eje con potencial turístico. La propuesta apuntaba a una transformación progresiva del tramo en un boulevard urbano, sustentada en criterios de movilidad y planificación urbana, con la finalidad de recuperar el espacio público, incentivar la permanencia de personas en el centro de la ciudad y dinamizar la actividad económica.
Peña detalló que el proyecto estaba estructurado en tres etapas. Una primera fase fue aplicada durante el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAVL); una segunda contemplaba la ampliación de los espacios de los locales mediante la colocación de mobiliario urbano; y una tercera etapa, prevista a largo plazo, pretendía dejar un solo carril para la circulación vehicular, manteniendo accesos controlados.
Durante el tiempo en que el plan piloto estuvo activo, levantaron datos sobre el aforo de vehículos y peatones. De acuerdo con cifras proporcionadas por la Dirección de Movilidad, más del 50% de la población de Loja tiene como destino el centro de la ciudad, mientras que apenas el 2,9% utiliza las veredas, muchas veces sin condiciones adecuadas de seguridad, diagnóstico que sirvió como base para la intervención.
Sin embargo, en los procesos de socialización pudieron evidenciar malestar entre los moradores de la calle 24 de Mayo y sectores aledaños. Los residentes expresaron observaciones relacionadas con la movilidad, la seguridad y la ausencia de estudios técnicos previos que evalúen las posibles afectaciones. Indicaron, además, que la vía mantiene un uso mayoritariamente residencial, ya que solo el 40% de los inmuebles corresponde a cafeterías y restaurantes, mientras que el resto son viviendas y otros servicios.
Las principales preocupaciones estuvieron relacionadas con el desvío del tránsito hacia calles aledañas, el incremento del ruido, la seguridad ciudadana y el impacto en una población donde predomina el adulto mayor. Si bien aclararon que no se oponen de manera total a la propuesta, insistieron en que primero deben resolver estas problemáticas antes de avanzar hacia una intervención más amplia.
En este contexto, el director de movilidad recalcó que el proyecto se encuentra en paralizado, mas no suspendido, y que la decisión responde a la solicitud de los propietarios de las viviendas del sector, quienes pidieron contar previamente con talleres participativos, espacios de diálogo y una socialización más amplia antes de continuar con la implementación.
Otros proyectos
Actualmente, no existe una fecha definida para retomar el proyecto, ya que el Municipio se encuentra ejecutando intervenciones en otros sectores de la ciudad. Entre ellas, trabajan en la calle Rocafuerte; en el desarrollo de un corredor urbano destinado a actividades deportivas como el running, con una ruta de cinco kilómetros, propuesta por el grupo Gacelas; y en la adecuación de un espacio para patinadores en el estadio. Además, analizan otros puntos de la ciudad donde puedan aplicar el urbanismo táctico a través de laboratorios urbanos, como parte del proyecto Calles Vivas.

