
De ramas atadas a diseños ergonómicos, la escoba cotidiana atraviesa siglos de evolución y mantiene vigencia dentro del hogar moderno, sin embargo, la tradicional herramienta La Bruja, solo queda en los recuerdos de las familias.
Elemento
La escoba representa uno de los implementos más antiguos y funcionales dentro del servicio de limpieza doméstica. Su presencia en los hogares responde a una necesidad básica: mantener ambientes ordenados e higiénicos. En la actualidad, el mercado ofrece modelos adaptados a distintos espacios, con alternativas para interiores, exteriores y superficies delicadas, fabricadas con cerdas sintéticas de PVC, fibras suaves para polvo fino o materiales resistentes destinados a suciedad pesada.
El origen de este utensilio remonta a tiempos de antaño, cuando la limpieza dependía de recursos naturales. Las primeras versiones consistían en manojos de ramas de brezo o retama atados a un palo. Con el paso de los siglos, la técnica artesanal dio lugar a un diseño más eficiente. Durante el siglo XVIII, las escobas de sorgo —también conocidas como escobas de maíz— marcaron un punto de inflexión.
En ese contexto, una de las herramientas que llamó mucho la atención fue la escoba La Bruja, porque tenía el modelo de los utensillos que eran asociadas con las denominadas brujas (personajes míticos).
“Las elaboraban con fibras naturales y cerdas duras, ideales para patios, veredas y espacios exteriores. Este tipo de herramienta permitió enfrentar suciedad acumulada, hojas y restos de tierra con mayor eficacia, convirtiéndose en un aliado indispensable en ámbitos rurales y urbanos”, expresó Zoila Cabrera, propietaria de una tienda y quien afirmó que su madre las fabricaba.
Añadió que más allá de su función práctica, ocupaba un lugar destacado dentro del imaginario popular, pues le atribuían a la protección del hogar, la limpieza de energías negativas y la atracción de buena fortuna.
Con el pasar del tiempo cambiaron a las conocidas de color rojo o azul con cerdas negras muy ásperas y el palo, cuya función era la misma para la limpieza en su mayoría el exterior. En la actualidad, los modelos han cambiado y son de plástico, pero más allá de aquello, sigue presente sin perder el legado construido durante generaciones.(I).

