
China y sus comunidades residentes en distintas partes del mundo celebraron este martes 17 de febrero la llegada del Año Nuevo Lunar 2026, representado por el Caballo de Fuego. Se trata de la festividad más importante del calendario tradicional y un momento clave de reencuentro familiar, identidad cultural y renovación.
‘Chunyun’: el mayor movimiento humano del planeta
La celebración estuvo marcada por el tradicional ‘chunyun’, considerado el mayor movimiento anual de población del mundo. Millones de personas viajaron para regresar a sus ciudades natales y compartir la cena de Nochevieja con sus familias.
Solo en el penúltimo día del año de la Serpiente, el Ministerio de Transporte de China registró 194,11 millones de desplazamientos interregionales, principalmente por carretera, reflejando la magnitud del retorno masivo.
Banquetes, rojo y fuegos artificiales
La cena de Nochevieja volvió a ser el eje central de la celebración. Hogares y restaurantes se llenaron de grandes banquetes, platos tradicionales y generaciones reunidas alrededor de la mesa.
El color rojo —símbolo de buena fortuna y protección— dominó la decoración, junto con faroles, luces y fuegos artificiales. Según la leyenda, estas prácticas buscan ahuyentar al monstruo Nian, criatura mitológica que aparece cada víspera de Año Nuevo.
La jornada también estuvo acompañada por la tradicional gala televisiva transmitida por la cadena estatal China Central Television (CCTV), el programa más visto del país, que combinó artes marciales, coreografías con robots humanoides y presentaciones artísticas internacionales, reuniendo a cientos de millones de espectadores.
Celebraciones en la diáspora
Fuera de China continental, el Año Nuevo Lunar también se vivió con intensidad en distintas comunidades alrededor del mundo.
- En Qingtian, provincia de Zhejiang, jóvenes criados en España y otros países europeos regresaron para celebrar con sus familias, en una mezcla cultural que unió dialectos locales, gastronomía tradicional y productos traídos desde la península ibérica.
- En Australia, ciudades como Sídney y Melbourne organizaron festivales con gastronomía china, artes marciales, danzas del león y la entrega de hongbao, sobres rojos con dinero que simbolizan prosperidad.
- En Bangkok, el barrio chino se iluminó con alegorías del Caballo de Fuego, aunque con un tono más sobrio debido al luto oficial por la muerte de la reina Sirikit, madre del rey Vajiralongkorn.
- Mientras tanto, en Yokohama, uno de los barrios chinos más grandes de Japón celebró entre farolillos rojos, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas entre Tokio y Pekín.
El simbolismo del Caballo de Fuego
El Caballo es el séptimo animal del zodiaco chino, dentro de un ciclo de doce signos que se combinan con cinco elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra, bajo los principios del Yin y el Yang.
En 2026, el Caballo se asocia al elemento fuego, lo que refuerza cualidades como la pasión, la determinación, el dinamismo y la energía. Tradicionalmente, se interpreta como un año propicio para emprender nuevos proyectos, tomar decisiones y avanzar con confianza hacia el futuro.
Con luces rojas, reencuentros familiares y millones de desplazamientos, el Año Nuevo Lunar volvió a marcar un nuevo ciclo de renovación para China y su diáspora alrededor del mundo.

