
El ilustre lojano Zoilo Rodríguez Rojas es un referente de entrega a la sociedad, destacándose como médico, docente y filántropo. Su legado quedó inmortalizado en un monumento ubicado a un costado del actual Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora de la urbe local.
Vida
Su trayectoria estuvo orientada al servicio público en la medicina y la educación, convirtiéndose en símbolo de vocación y responsabilidad social en la ciudad de Loja.
Nacido el 6 de abril de 1849 en el cantón Sozoranga, fue hijo de Agustín Rodríguez Vásquez, de raíces cuencanas, y Carmen Rojas, oriunda de la región. Formó un hogar junto a Serafina Alvarado Peña, con quien tuvo siete hijos: Alfredo, Rafael, José María, Carmen, Martha, Serafina y Margarita, estás dos últimas se convirtieron en religiosas.
Tras graduarse como médico en 1876 en la Universidad Central del Ecuador, nunca dejó de estudiar y siempre estaba en constante actualización de sus conocimientos médicos.
Paralelamente, ejerció la docencia durante cuatro décadas en el Colegio Bernardo Valdivieso, donde impartió Física y Química, formando generaciones con rigor intelectual.
Su aporte institucional incluyó la dirección del Hospital San Juan de Dios, así como funciones como jefe político y concejal del cantón, desde donde impulsó ordenanzas orientadas al bienestar colectivo lojano. Estas acciones consolidaron su imagen como gestor del desarrollo local.
El 6 de mayo de 1939, a los 90 años de edad, dejó de existir, cerrando una vida ejemplar que trascendió en la memoria social.
Monumento
Como homenaje a su legado, en la intersección de las calles 10 de Agosto y avenida que lleva su nombre (Zoilo Rodríguez Rojas), a un costado del Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora, se erige un monumento con su busto en bronce, obra del artista Daniel Elías Palacio Moreno.
La escultura, de 65 centímetros de altura, permanece como símbolo tangible de reconocimiento y gratitud, donde su nombre perdurará en el tiempo como referente histórico.(I).
