
Este sábado 11 de abril, en la parroquia de Nambacola, la Diócesis de Loja con la presencia del obispo Walter Heras, dio el último adiós al sacerdote Jesús Redentor Bustos Urgilés.
Lamentablemente, su fallecimiento ha generado un gran pesar en la provincia de Loja, especialmente en las comunidades a las que dedicó su vida pastoral. Con tristeza, fieles, sacerdotes y miembros de la Iglesia participaron en la Eucaristía por su eterno descanso, recordando a un hombre que entregó su vida al servicio de Dios y de su pueblo.
El padre Bustos Urgilés era ampliamente reconocido por su vocación de servicio, cercanía con los fieles y su profunda devoción a la Virgen de El Cisne, a quien confió siempre su misión evangelizadora. Durante sus últimos días, atravesó un delicado estado de salud que mantuvo en oración constante a la ciudadanía, reflejando el cariño y respeto que supo sembrar a lo largo de los años.
Su trayectoria dejó una huella significativa en distintos sectores de la provincia, con servicio en parroquias como San Juan de Pózul (Celica), Pindal, Sozoranga y Gonzanamá, donde acompañó a comunidades como Changaimina, Nambacola y, más recientemente, Sacapalca. Su labor estuvo marcada por un mensaje de fe, compromiso social y entrega desinteresada, además de su vocación tardía, que fortaleció su cercanía con la gente.
Fieles provenientes de distintos rincones de Loja y de toda la provincia se dieron cita para acompañar este momento de oración y despedida, unidos en la esperanza cristiana de la vida eterna.
