El papel del periodismo en el mundo de la política

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Luis Pineda

En el siglo XIX, el periodismo no fue informativo sino sirvió para justificar la dominación colonialista, luego fue una herramienta fundamental para motivar y justificar los procesos de independencia. Finalmente, en la vida republicana ha sido un elemento de educación política para las diferentes corrientes ideológicas. En cuanto a los medios físicos, el periodismo, a partir del siglo XIX, ha pasado del periódico físico, a la radio, la televisión y, finamente, la tecnología digital. El papel del periodismo en relación a la política, en todas las épocas históricas ha sido instrumento para difundir y/o defender las diferentes corrientes ideológicas y políticas.

Para profundizar en el tema, les presentamos algunas reflexiones del historiador Juan J. Paz-y-Miño Cepeda, en su artículo “Política y prensa latinoamericana: del papel a la era digital”:

“Si bien durante la época colonial aparecieron los primeros periódicos en distintas ciudades, los procesos de independencia y la fundación de las repúblicas fueron determinantes para el surgimiento de periódicos durante el siglo XIX. Propiamente no eran informativos, sino partidistas, defendiendo a conservadores o liberales, federalistas o centralistas y también gobiernistas o de opositores. Eran periódicos locales, de poca circulación, destinados para élites en países con abrumadora mayoría social analfabeta, rural y marginada.

Es durante el siglo XX cuando los periódicos adquieren creciente importancia en cada país latinoamericano. Se volvieron informativos y noticiosos (las radios acudían a ellos), utilizaron máquinas modernas (como la “rotativa”), definieron líneas editoriales, crecieron con los cambios sociales “populistas” y desarrollistas, y progresivamente se masificaron. También apareció el periodista profesional, primero por oficio más que por titulación universitaria. Al mismo tiempo su modelo de prensa “libre e independiente” provino de los grandes medios. La enorme mayoría de periódicos de la región solo tuvieron alcance nacional.

Esa situación fue particularmente visible en la segunda mitad del siglo XX con el auge de la Guerra Fría. Los grandes medios corporativos latinoamericanos afirmaron la visión occidental asumiendo responder a los valores de la “prensa libre”. Se identificaron así con el combate al “comunismo”, un sistema del cual se daba cuenta en forma tergiversada. Igual fue la situación con Cuba, pues las versiones de la prensa respondían a los intereses ideológicos de los Estados Unidos. Pero Cuba fue el único país que creó un medio alternativo con visión desde el “Tercer Mundo”: Prensa Latina (1959).

La institucionalización de las democracias en América Latina ocurre a partir de la década de 1980. En ese ambiente y como alternativas a las grandes corporaciones mediáticas surgieron medios como La Jornada de México (1984) y Página/12 de Argentina (1987), con objetividad, visión social y sustento crítico ante las realidades de la región.

Con el cambio del siglo XX al XXI se ha producido una alteración completa de las tecnologías de la comunicación por el desarrollo del internet. Las redes dominan los ambientes sociales y sobre todo juveniles, donde parece que no cuentan más las definiciones ideológicas sino las emociones e imágenes. Y, lo que es más grave, los logros de los gobiernos progresistas no aseguran sus éxitos electorales ante el resurgir de los proyectos oligárquicos que apelan a los sentimientos populares. Son fenómenos que las fuerzas políticas que buscan el cambio social están obligadas a estudiar y aprovechar si quieren alcanzar o mantener un espacio relevante y efectivo, a fin de lograr el poder político que les permita el cambio de sociedad.”