Y se enciende nuevamente
la campaña electorera
con las formas y maneras
que se esgrimen tan de frente.
Son de bien, son excelentes
a esta altura del partido,
todos son los escogidos
de la obesa burocracia
en muy amplia democracia
sin dar tregua a los metidos.
¡Bueno fuera lo que digo!
es decir, que no se metan
los mismitos que irrespetan
y nos causan desobligo.
Hasta muestran el ombligo
y se dan de bailadores,
aprendices de oradores
sin sustento literario
de discurso estrafalario,
pero, buenos catadores
Todos son tan singulares
como padres, como esposos,
nada tienen de mañosos,
son los hombres ejemplares.
Son la luz en sus hogares
y el modelo de sus hijos;
aunque a veces, muy prolijos
se han echado una canita
con su linda vecinita
cada viernes, como fijo.
Hoy asoman angelitos
con alitas y virtudes,
con hermosas actitudes,
padres fieles y buenitos.
Con su cara de benditos
se presentan bien bañados,
inclusive, perfumados
y hasta entregan “caridad”
a los pobres de ciudad,
que, por cierto, han aumentado.
Son los grandes salvadores,
son los gratos supermanes,
no los mismos haraganes
ni el pensil de perdedores.
Pero, ¡claro! Si HAY SEÑORES
de respeto entre las listas;
hay poetas, hay artistas,
abogados, profesores,
periodistas, escritores
y de paso, animalistas.
