Primera parte
Efrén sarango
Esta décima se afana
en guardar en mis lectores
ciertos nombres de sectores
de esta Loja castellana.
Muy entrada la mañana
me dispongo a caminar
por el parque Colinar
donde acuden los paisanos
como buenos ciudadanos
con el fin de disfrutar.
En los fines de semana
nos “mandamos” a Jipiro
entre risas y suspiros
con la linda de tu hermana.
Este parque cura y sana
los momentos estresantes
de esta vida preocupante
y otras cosas de la vida
y volvemos, enseguida,
con la risa por delante.
Me dirijo a los senderos
de Jipiro o la Tebaida
con mi amiga Luisa Saida
a trotar sin mucho pero.
Bajo el sol o en aguacero
mucha gente se ejercita
y el cuerpito resucita
olvidando enfermedades
y tras tantas nimiedades.
En el parque Pucará
mucha gente se convida
y disfruta de la vida
por aquí y por más allá.
La familia, también va,
el domingo al Villonaco
con bufanda y un buen saco
a tomar un cafecito
o quien sabe, hasta traguito,
por el frío bien verraco.
Con mi vieja bicicleta
yo recorro otros lugares,
empezando por los bares
que se ven en La Pileta.
Me regreso a mi “caleta”
apurando un cigarrillo
por la calle Mercadillo,
luego subo la Bolívar
y me encuentro con Alcívar
y entonamos un pasillo.
