
El Hospital General Isidro Ayora de Loja atraviesa una etapa de fortalecimiento orientada a mejorar la atención de los usuarios y ampliar su cartera de servicios. La incorporación de un dermátomo, torres de artroscopia, entre otros equipos la capacidad resolutiva en la casa de salud.
Circunstancias
El gerente del Hospital, Andrés Benjamín Celi Cuje, en diálogo con Diario Crónica destacó los avances registrados en infraestructura, equipamiento y talento humano, dentro de las competencias correspondientes a un hospital de segundo nivel.

“Uno de los principales anuncios corresponde a la implementación de la diálisis peritoneal, cuyo presupuesto ya recibió asignación. La prestación permitirá ampliar las alternativas terapéuticas para pacientes con insuficiencia renal crónica y convertirá al establecimiento lojano en el primero del sistema público de la provincia en ofrecer esta modalidad”, dijo.
Celi Cuje explicó que la atención de la enfermedad renal contempla como primera alternativa el trasplante, seguido por la diálisis peritoneal y la hemodiálisis. Con esta incorporación, el hospital ampliará su capacidad para atender a pacientes que requieren terapias sustitutivas de la función renal.
A este avance añadió la consolidación de la especialidad de cirugía maxilofacial, incorporada hace más de cuatro meses. Desde entonces, el hospital registra más de 110 procedimientos quirúrgicos, entre intervenciones menores y mayores.
Nuevos equipos
La repotenciación también contempla la llegada de tecnología destinada a servicios de alta complejidad. Entre los equipos incorporados figura un dermátomo, herramienta fundamental para cirugía plástica, especialmente en la atención de pacientes con quemaduras extensas.
El dispositivo permite obtener injertos de piel para cubrir zonas afectadas, favorecer la recuperación, reducir riesgos de infección y mejorar el resultado estético. El área atiende tanto a pacientes pediátricos como adultos, incluidos usuarios provenientes de otras provincias del país.
El gerente señaló que, antes de contar con este equipo, el hospital recurría al préstamo de dispositivos similares para garantizar los procedimientos. Incluso, en determinadas circunstancias, los profesionales utilizaban métodos rudimentarios para obtener los injertos.
Además, la institución también prevé incorporar un craneótomo, equipo destinado a procedimientos de neurocirugía. Según la administración hospitalaria, la adquisición estaría concretada dentro de aproximadamente dos meses y permitirá ampliar las posibilidades quirúrgicas de esta área.
Mientras que, en traumatología, la incorporación de nuevas torres de artroscopia representa otro avance. El equipamiento permite realizar procedimientos que anteriormente no formaban parte de la capacidad operativa del hospital. Actualmente, el establecimiento programa alrededor de cinco cirugías traumatológicas por semana mediante esta tecnología.
“La planificación prioriza procedimientos programados, por lo que la utilización del artroscopio concentra actividad de lunes a viernes, resaltando que el hospital mantiene su programación quirúrgica y no ha existido la suspensión las cirugías planificadas”, añadió.
Talento humano
Por otro lado, el hospital recibió nueve plazas para profesionales de enfermería, asignación que, según Celi Cuje, no había ocurrido durante varios años. También en el área de emergencia incorporaron un especialista en emergenciología, con el objetivo de fortalecer la capacidad resolutiva del servicio. A este grupo suman médicos generales, dermatología y otras especialidades consideradas necesarias para responder a la demanda de la población.
La infraestructura recibió intervenciones en áreas como hemodiálisis, órtesis y prótesis. También hubo mejoras en accesos, mantenimiento de equipos y ventiladores destinados a neonatología y la Unidad de Cuidados Intensivos para adultos.
El hospital cuenta con 252 camas habilitadas, de acuerdo con la administración. Otro avance corresponde a la recuperación del tomógrafo, equipo que permaneció fuera de funcionamiento durante 16 meses y volvió a operar durante la actual gestión.
Atención
Durante el primer semestre, el Hospital General Isidro Ayora registró un promedio de 800 pacientes diarios, considerando los servicios de emergencia, consulta externa y hospitalización. El índice de ocupación de camas alcanza el 70%, cifra que, permite mantener disponibilidad para nuevos ingresos.
La administración modificó la organización de las consultas externas con el propósito de reducir los tiempos de espera. Los especialistas destinan una mayor proporción de su jornada a la atención ambulatoria, medida que permitió ampliar el número de cupos disponibles.
“Los turnos varían de acuerdo con cada especialidad. Pediatría cuenta con disponibilidad dentro del mismo día o durante la semana, mientras otras áreas presentan agendas con esperas de 15 o 20 días. El periodo más extenso alcanza aproximadamente un mes y medio”, afirmó.
Añadió que la casa de salud mantiene citas con una duración aproximada de 20 a 25 minutos y utiliza mecanismos de agendamiento para pacientes de la provincia, además de atención presencial para usuarios subsecuentes.
La autoridad recordó que la existencia de una cita programada para una fecha posterior no impide acudir al servicio de emergencia cuando exista una condición que requiera atención inmediata y corresponda al nivel resolutivo de la institución.
Proyectos
Entre las prioridades futuras figura la adquisición de un resonador magnético, proyecto que ya fue presentado. También contempla mejoras en áreas de lavandería y otros espacios destinados a garantizar condiciones adecuadas para la atención hospitalaria.
Actualmente, el establecimiento reporta un abastecimiento del 65% en medicamentos e insumos, mientras mantiene una planificación presupuestaria para los próximos periodos.
“El objetivo consiste en mantener una institución acorde con las necesidades de la población y fortalecer progresivamente su capacidad de respuesta, siempre dentro de las competencias de un hospital de segundo nivel”, acotó.
El gerente hizo un llamado para preservar el carácter sanitario de la institución y evitar la politización de sus servicios. “La salud tiene que ser en paz”, sostuvo, al considerar que los establecimientos sanitarios deben mantener como prioridad la atención de los pacientes.(I).
La casa de salud atiende a tres provincias: Zamora Chinchipe, El Oro y Loja, sumado a usuarios del norte del Perú.
Tienen un abastecimiento del 65% en medicamentos e insumos.
