Santiago Armijos Valdivieso
El 3 de septiembre de 2026, en medio de la expectativa ciudadana y con motivo de los 50 años de la modalidad de estudios universitarios a distancia, se inauguraron las modernas e imponentes instalaciones del nuevo Centro de Convenciones de la Universidad Técnica Particular de Loja, situado en la avenida Santiago de las Montañas.
En el sobrio y bien organizado acto, al que asistieron autoridades locales y nacionales, así como numerosas personas vinculadas al mundo académico, empresarial y profesional de Loja, se respiraba orgullo, identidad y sentimientos de esperanza y fe en el porvenir.
No era para menos, pues Loja sintió que se le entregaba una obra extraordinaria, de gran envergadura y a la altura de los actuales tiempos en el que la tecnología se impone. El edificio cuenta con 36 920 metros cuadrados de construcción y nueve pisos. Dispone de auditorios de vanguardia con capacidad para 1000 personas cada uno; tres niveles de estacionamiento para 274 vehículos y 19 buses; ascensores y escaleras eléctricas; estudios de radio y televisión; salas de prensa; áreas de coworking (espacios de trabajo compartido); 34 aulas equipadas con mesas de trabajo y pantallas interactivas; 18 salas de grado; conexión a internet para más de 6000 dispositivos simultáneos; 104 puertas con acceso por reconocimiento facial; 108 cámaras de vigilancia y 354 sensores y dispositivos de detección de incendios. A ello se suma una pasarela comercial con papelerías, librerías, tiendas de dispositivos tecnológicos, floristería, tienda de recuerdos, boutiques y una atractiva cafetería para promocionar las delicias lojanas. El edificio se corona con una terraza amplia y excepcional, desde la cual se puede contemplar la hermosa silueta de la ciudad.
Como si esto fuera poco, esta monumental infraestructura, que, dicho sea de paso, es el edificio universitario más grande y moderno del Ecuador, cuenta con la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies). Este reconocimiento, desarrollado por la Corporación Financiera Internacional, integrante del Grupo Banco Mundial, acredita que la edificación ha logrado reducciones significativas en el consumo de energía, agua y materiales frente a las construcciones convencionales. Así, ha alcanzado un ahorro del 20,18 % en energía, del 40,60 % en agua y una reducción del 59 % en emisiones de carbono, gracias a la incorporación de 148 paneles fotovoltaicos que generarán aproximadamente 170 964 kilovatios hora de energía limpia al año y evitarán el uso de fuentes de energía tradicionales.
Por todo ello, no cabe duda de que esta obra, ratificadora de la alianza fecunda y trascendental entre la Universidad Técnica Particular y la dulce tierra de los ríos Malacatos y Zamora, de los versos al corazón y de las melodías de guitarras y violines, constituye un hecho trascendental para los lojanos que será recordado con gratitud por mucho tiempo.
Seguramente, ahora y durante décadas, cada uno de sus rincones será el escenario propicio para hacer y conjugar academia, ciencia, cultura y arte, y para acoger los más relevantes eventos ciudadanos y profesionales desde el meridión de la patria, a nivel local, nacional e internacional.
De otro lado, la identificación de Loja como ciudad universitaria queda ratificada y engrandecida, lo cual, a los lojanos en especial, nos llena de satisfacción y sano orgullo.
Enhorabuena a Loja y a la Universidad Técnica Particular de Loja, que desde hace más de cinco décadas imparte, con éxito y alto nivel académico, estudios superiores, y ha formado a varias generaciones de lojanos y de ecuatorianos de todas las provincias a través de las modalidades presencial y a distancia.
Precisamente la modalidad a distancia, que cumple 50 años de vigencia y que inspiró la inauguración de estas modernas instalaciones, tiene sobrados merecimientos para este homenaje, pues se trata de un sistema de estudios universitarios que ha permitido la profesionalización de miles y miles de personas que, por diversas circunstancias de la vida, jamás habrían podido estudiar de forma presencial. A todas ellas, también nuestra felicitación por ser fiel testimonio de que el hercúleo sueño emprendido en 1976 por la Congregación de Hermanos Maristas, y continuado hoy con acierto por la comunidad de Misioneros Identes, de formar profesionales sin necesidad de acudir a las aulas físicas, es una feliz realidad que sirve con excelencia a Loja y al país y con aliento para rato.
