Más de 5 años de cuidado antes de plantar árboles que protegen el agua

A lush area of young plants in black bags, arranged in a garden setting with a mix of greenery and soil.
Árboles nativos, aliados naturales para proteger el agua.

Más allá de aportar sombra y biodiversidad, los árboles cumplen una función decisiva en la protección de las fuentes hídricas: sus raíces estabilizan los suelos, favorecen la infiltración y ayudan a conservar la calidad del agua. En Loja, autoridades ambientales impulsan la plantación de especies nativas en microcuencas, riberas y espacios verdes.

Plantas

Los árboles cumplen una función fundamental dentro del ciclo del agua, tanto en zonas urbanas como rurales. Su presencia contribuye a mantener la calidad del recurso, favorecer la infiltración hacia el suelo y regular el flujo de aguas superficiales y subterráneas.

El ingeniero ambiental y docente universitario, José Andrés Gonzaga, explicó en Diario Crónica que los árboles no producen agua, pero ayudan a protegerla y conservar las condiciones naturales necesarias para su adecuado funcionamiento dentro de los bosques nativos y las zonas de nacientes.

“Entre las especies que cumplen este papel figuran el aliso, sauce, nogal, higuerón y arrayán. Estas plantas proporcionan sombra, conservan la humedad y favorecen la infiltración del líquido hacia el suelo. A través de sus raíces también estabilizan las riberas, reducen la erosión y limitan el arrastre de sedimentos hacia quebradas y manantiales”, dijo.

La vegetación ubicada alrededor de una fuente hídrica contribuye, además, a mantener una mayor limpieza del agua y genera un microclima fresco que beneficia al conjunto del ecosistema. “En la provincia existen miles de nacientes, solo en el cantón habrían alrededor de unos 2.000 desde pequeños hasta grandes que al juntarse forman una quebrada”, acotó.

Por su parte, Alberto Rodríguez, director de Gestión Ambiental del Municipio de Loja, destacó en Crónica que el papel ecológico de las especies nativas producidas en el vivero municipal. “Contamos con arrayán, guayacán, romerillo, entre otras, además de una amplia variedad de arbustos y especies ornamentales”.

La estrategia municipal contempla la plantación de estos ejemplares en márgenes de protección de los ríos, áreas destinadas a infraestructura verde, parques y espacios verdes barriales. Entre los lugares mencionados figuran el parque Orillas del Zamora, parque Pucará, La Tebaida y Carigán, donde la vegetación forma parte de las acciones orientadas a fortalecer los espacios verdes de la ciudad.

El funcionario indicó que algunas especies nativas presentan un crecimiento lento y requieren condiciones específicas del terreno y del clima para lograr un desarrollo adecuado. Por esta razón, el vivero municipal trabaja con plantas de mayor porte, cuyo crecimiento previo puede superar los cinco años antes de llegar a determinados sitios de plantación.

Además, las labores también abarcan las microcuencas ubicadas en sectores medios y altos. Dentro del proyecto Acmus, el Municipio desarrolla acciones dirigidas a la conservación de estas áreas mediante acuerdos con propietarios y habitantes de las comunidades para el mantenimiento, limpieza de maleza y coronación alrededor de cada planta sembrada en estos lugares, que prácticamente es donde nace el agua que llega a los hogares lojanos.(I).