
El consumo de tabaco y alcohol, junto con el virus del papiloma humano (VPH), figura entre los principales factores asociados al cáncer de cabeza y cuello. Especialista advierte sobre la importancia de identificar los primeros síntomas, debido a que los pacientes con estadios iniciales pueden alcanzar una supervivencia superior al 95%.
Circunstancias
El cáncer de cabeza y cuello agrupa diversas enfermedades oncológicas que afectan zonas como la boca, faringe, cuello, tiroides, lengua, glándulas parótidas y salivales. Dentro de este conjunto, el cáncer de faringe constituye una patología vinculada con factores virales y determinados hábitos de consumo.
El especialista en Oncomatología del Hospital General Isidro Ayora, Edison Granda, explicó en Diario Crónica que cerca del 90% de los casos de cáncer de faringe guarda relación con el virus del papiloma humano (VPH). Este microorganismo, transmitido principalmente mediante contacto sexual, también tiene relación con algunos tipos de cáncer de cuello uterino y pene.
Agregó que el virus de Epstein-Barr representa otro factor viral asociado con determinados tumores de cabeza y cuello. A estos elementos también sumó el consumo de tabaco y alcohol, así como la combinación de ambos hábitos.
“Los cigarrillos electrónicos tampoco quedan fuera de la preocupación médica. Estos productos contienen sustancias químicas capaces de provocar daños en el epitelio y contribuir a procesos perjudiciales para la salud”, dijo.
Entre los tumores de faringe, el carcinoma escamoso epidermoide constituye el tipo más frecuente, con alrededor del 90% de los casos, según el médico.
Incidencia
A escala mundial, los cánceres de cabeza y cuello figuran aproximadamente entre las primeras once localizaciones oncológicas por frecuencia. Históricamente, la incidencia ha resultado mayor entre hombres, principalmente por la exposición a factores asociados con el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas.
Sin embargo, Granda destacó un cambio relacionado con la presencia del VPH. La infección puede incrementar la aparición de determinados tumores de faringe también entre mujeres, debido a las vías de transmisión del virus.
En el Hospital General Isidro Ayora, en Loja, durante el periodo comprendido entre enero y septiembre, el especialista reportó alrededor de 20 casos de cáncer de faringe. La mayor cantidad correspondió a pacientes hombres.
En ese ámbito, la evolución del cáncer de faringe contempla cuatro estadios. Las etapas 1 y 2 corresponden a fases iniciales, mientras los niveles 3 y 4 representan cuadros localmente avanzados, con mayor extensión de la enfermedad.
El médico explicó en Crónica que los pacientes diagnosticados durante las primeras etapas pueden alcanzar una supervivencia superior al 95%. En cambio, para los estadios 3 y 4, la supervivencia puede disminuir aproximadamente al 40% y 20%, respectivamente, dependiendo de la extensión tumoral y otras características clínicas.
Por otro lado, el dolor leve en la garganta figura entre las primeras manifestaciones. También pueden aparecer alteraciones en la voz, dificultad para pronunciar palabras y disfonía. Ante estos signos, una valoración médica permite determinar la necesidad de estudios complementarios.
“Las evaluaciones pueden incluir biopsias y exámenes de imagen, como tomografías, herramientas que ayudan a determinar la extensión del tumor y orientar la estrategia terapéutica”, añadió.
Para las etapas iniciales, el tratamiento puede contemplar una intervención quirúrgica. En estadios avanzados, el abordaje puede incorporar quimioterapia y radioterapia, además de una posible cirugía, según las características particulares de cada paciente.
Conciencia
Granda considera que la incidencia ha mostrado una ligera disminución, aunque todavía existe una limitada conciencia social respecto al abandono del tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
También llamó la atención sobre la amplia disponibilidad de bebidas alcohólicas en Loja y sostuvo que la reducción de los factores de riesgo requiere mayor conciencia ciudadana.(I).
En las etapas iniciales del cáncer a la faringe (Estadios 1 y 2), la supervivencia de los pacientes puede superar el 95%.
En estadios avanzados, la tasa disminuye significativamente: aproximadamente al 40% (Estadio 3) y al 20% (Estadio 4).
El 27 de julio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, una fecha que busca visibilizar los tumores que afectan la garganta (faringe y laringe), la boca, la nariz y las glándulas salivales.
