
El Ceibal, ubicado en la parroquia Tacamoros, cantón Sozoranga, guarda un paisaje natural que por años ha permanecido con poca intervención. La comunidad busca ahora visibilizar su belleza para que las autoridades provinciales y nacionales impulsen obras y acciones que permitan aprovechar el lugar como un destino para visitantes.
Panorama
En diálogo con Diario Crónica, Franklin Solano Imaicela, presidente del Gobierno Parroquial de Tacamoros, explicó que se trata de un bosque con vegetación de varios años y diversos espacios naturales que pueden ser aprovechados para el turismo. Uno de los momentos más llamativos se registra entre agosto y finales de septiembre, cuando ocurre el florecimiento del algodón. Con el paso de los días, las flores caen y cubren el suelo, formando una especie de alfombra blanca que resalta el entorno.
Este fenómeno puede extenderse entre 40 días y dos meses. A ello se suman el clima cálido y la tranquilidad del sector, condiciones que permiten disfrutar de un espacio alejado del movimiento de la ciudad.
El interés por aprovechar estas características comenzó a tomar forma en 2023, cuando se iniciaron gestiones con instituciones relacionadas con el turismo para buscar apoyo y generar mejores condiciones para su desarrollo.
Comunidad
Por ahora, el sitio no dispone de infraestructura turística ni espacios acondicionados para camping. Alrededor de 24 familias están asentadas en el sector y varias atraviesan condiciones de extrema pobreza, por lo que la llegada de visitantes representa una posibilidad de generar nuevos ingresos.
Para que esto sea sostenible, Solano considera fundamental capacitar a los habitantes en atención al público, preparación de alimentos y bebidas y otros servicios. La intención es que las propias familias puedan participar y que el movimiento económico generado permanezca en la localidad.
En esa línea, el Gobierno Parroquial está dispuesto a coordinar con los moradores para recibir a quienes lleguen, especialmente los fines de semana. Con aviso previo, las familias pueden organizar alimentación y otros servicios, mientras los habitantes acompañan como guías.
Acceso
Llegar desde Loja hasta Tacamoros toma cerca de dos horas y media en vehículo particular. En bus, el trayecto puede alcanzar las cuatro horas y media debido a las paradas.
Una vez en la parroquia, la ruta continúa por Matala, la quebrada Telungue y el barrio Mosuco. Allí se encuentra un mirador desde donde se observa la planicie que se extiende hacia El Ceibal.
El trayecto puede prolongarse hasta el río Calvas, límite natural entre Ecuador y Perú. Actualmente se trabaja en la habilitación de los accesos para facilitar el descenso y permitir que quienes lleguen puedan acercarse a sus orillas.
El tramo entre Tacamoros y El Ceibal comprende unos 12 kilómetros por una vía de tercer orden. Solano señaló que en 2023 y 2024 solicitó a la Prefectura de Loja analizar estudios para mejorar la carretera, aunque hasta el momento no ha recibido una respuesta.
Según dijo, una vía en mejores condiciones reduciría el tiempo de traslado, facilitaría el ingreso y disminuiría el desgaste de los vehículos. Además, considera que esta obra tendría incidencia directa en la economía de la parroquia.
Promoción
Mientras plantean mejoras en infraestructura y acceso, la Cámara Provincial de Turismo de Loja trabaja en la difusión del sitio. Lenin Chininín, presidente de la entidad, señaló que el objetivo es darlo a conocer entre turistas locales, nacionales e internacionales.
Como parte de este trabajo, representantes de la Cámara han visitado el sector en dos ocasiones para conocer de primera mano sus condiciones y atractivos. La entidad se encarga de promocionarlo, mientras que las agencias y operadores turísticos pueden estructurar paquetes, definir servicios y establecer valores.
La propuesta apunta además a integrar esta alternativa con otros espacios naturales de la provincia. El representante adelantó que buscan impulsar una trilogía formada por El Ceibal, el Bosque de los Guayacanes en Zapotillo y el Bosque Petrificado de Puyango, con el propósito de fortalecer la oferta turística de Loja.
Cronidato
Luego de la caída del algodón, los árboles pierden su follaje, por lo que el paisaje cambia de tonalidad. Las primeras lluvias marcan el inicio de un nuevo ciclo, cuando la vegetación vuelve a reverdecer.
