María Antonieta Valdivieso Cueva
Uno de los primeros documentos que nos permiten apreciar el origen de nuestra poesía lírica es el poema aborigen denominado Atahualpa Huañui. Fue rescatado de la tradición oral indígena quichua y se cree que fue compuesto, por el tema que trata, inmediatamente después del asesinato de Atahualpa en Cajamarca en 1533; se presume que su autor es un aravico o poeta popular oriundo de Alangasí, en las cercanías de Quito. Existen dos traducciones al español, una del escritor ambateño Juan León Mera y la otra del poeta cuencano Luis Cordero (1833-1913) citada aquí. Formado por cuartetos de versos de arte menor, con rima asonante en los versos pares:
En un corpulento guabo
Un viejo càrabo está,
Con el lloro de los muertos
Llorando en la Soledad.
Y una tierna tortolilla
En un árbol más allá
Lamentando tristemente
Lo acompaña en su pesar.
Como niebla vi a los blancos
En caravana llegar
Y oro y más oro queriendo
Aumentaban más y más.
Al venerado padre Inca
Co una astucia falaz
Cogiéronle, y ya vencido
Le dieron muerte fatal.
¡Corazón de león cruel
Mano de lobo voraz,
Como a indefenso cordero
Le acabasteis sin piedad!
Reventaba el trueno entonces
Granizo caía asaz,
Y el sol entrando en ocaso
Reinaba la oscuridad.
Al mirar los sacerdotes
Tan espantosa maldad,
Con los hombres que aún vivían
Se enterraron de pesar.
¿Y por qué no he de sentir?
¿Y por qué no he de llorar?
Si solamente extranjeros
En mi tierra habitan ya.
¡Ay! Venid hermanos míos
Juntemos nuestro pesar,
Y en este llanto de sangre
Lloremos nuestra orfandad,
Y vos Inca, padre mío,
Que el alto mundo habitáis
Esas lágrimas de duelo
No olvidéis allá jamás.
¡Ay! No muero recordando
¡Tan funesta adversidad
Y vivo cuando desgarra
mi corazón de pesar!
Es el lamento de todo un pueblo, el sufrimiento, por el despojo que ha sido víctima toda una cultura. Su estructura socio-política -económica ha sido destruida, han sido despojados de todo lo suyo, impuesta una religión que no era de ellos; un idioma que no era el suyo. Es el dolor de todo un pueblo, que se lamenta la crueldad con que ha sido tratado el rey Inca. Como toda elegía es de carácter triste, tono melancólico, es el lamentar de todo un pueblo, de toda una raza por la pérdida de su emperador.
Es difícil imaginar que un pueblo tan rico en leyendas, historias, creencias religiosas y adoradores del sol, no haya tenido sus formas de expresión literaria. Lo más seguro es que los españoles acabaron con todo vestigio de cultura. Ya ha iniciada la conquista escritores y sacerdotes, recogieron las manifestaciones literarias, compuestas en quichua y las tradujeron al español. Están inmersas en esta elegía dos leyendas indígenas, muy populares, como la del día de la ejecución de Atahualpa, cuando una mujer de la Parcialidad de los Zarzas exclamó ¡Anocheció en la mitad del día! a la que hace referencia Benjamín Carrión, en su libro Atahualpa; y, la segunda, en la que los sacerdotes que acompañaban al emperador Inca fueron enterrados con él.
El poema contiene imágenes poéticas como metáforas, símiles, comparaciones, personificaciones; ejemplos:
Comparación: Como niebla, vi los blancos en caravana llegar.
¡Como a inocente cordero
Lo matasteis sin piedad!
Personificación : En un corpulento guabo
Un viejo Cárabo está
Y una tierna tortolilla lo acompaña en su dolor.
!Corazón de León cruel
Manos de lobo voraz!
Es importantísima esta elegía porque reafirma nuestra identidad, nos hace conocer de la crueldad, con que fue tratado el pueblo indígena, por el invasor español, quien acabó imponiendo todo lo suyo. Os invito a leer detenidamente para poder entender el origen de nuestra nacionalidad.
Bibliografía.
Verdesoto, Raquel. Taller de literatura ecuatoriana.
Carrión Benjamín, Atahualpa.
Becerra Jorge, Literatura Ecuatoriana.
