La intensidad visionaria de un buen lector
Cuando un texto leído nos encuentra inmersos en el cosmos de su naturaleza más sentida, es porque desde el silencio y la concentración más profundos acude a nuestro intelecto una intensidad visionaria tan profunda que es posible la exuberancia creativa para adentrarnos en territorios imaginarios en que lo increíble se vuelve creíble, lo fantástico se vuelve lógico y lo científico se hace real y oportuno para el disfrute de una política y axiología del lenguaje en que la palabra filosofa airosa, abundante, analítica y prolíficamente reflexiva para la adquisición de un significado humano tan propio y exquisito en cada porción de realidad textual que el lector ha sabido crear desde su más genuina condición hermenéutica.
Seguir leyendo «La intensidad visionaria de un buen lector»