Prefectura trabaja en mejoramiento genético en cabras

La Inseminación Artificial (IA) es un método de cría de ganado que utiliza pajuelas de semen congelado. Para que el procedimiento tenga éxito debe realizarse en el momento correcto del ciclo estral del ganado.

Para ello la Prefectura de Loja viene trabajando en el Centro Integral Garzareal, en el proyecto de mejoramiento genético caprino a través de la inseminación artificial, se ha intervenido en los cantones de Zapotillo (en los barrios Santo Domingo de Guzmán, Pampa Blanca, Tronco Quemado, Guásimo y Cabeza de Toro), en las parroquias Garzareal, Mangahurco; Macará (La Guatara); Loja (parroquias Quinara y Malacatos); Gonzanamá (Lanzaca); teniendo como resultado el nacimiento de 90 crías F1 y 13 crías puras.

Verónica Guerrero, veterinaria de la Prefectura, está al frente del proyecto y señala que el proceso lo realiza la institución provincial, cubriendo todos los costos, el capricultor se beneficia en su totalidad, ellos únicamente tienen que tener la predisposición.

En el año 2022 se ejecuta la inseminación de 200 vientres, con la participación de 20 capricultores, los cruces a realizarse son con las Razas Bóer, Saanen, Anglonubia, Toggenburg, para lo cual se realiza el proceso de selección y ecografías para diagnosticar el proceso fisiológico y continuar con la aplicación de implantes, hormonas e inseminación.

Con la inseminación se ha logrado mejorar notablemente la genética del animal, lo que ha permitido mayores réditos a los campesinos, antes una cabra costaba entre 30 y 40 dólares en la actualidad estos animales llegan a costar hasta mil dólares, son ejemplares que sirven como reproductores, más no para el consumo de carne, por el momento.  

Robert Valarezo, administrador de la Granja de Garzareal, señala que se han implementado parcelas de forraje, en el lugar se han identificado 17 variedades, las de mayor consumo son el Mabuno, Mombaza  y Tanzania por el alto porcentaje de proteínas y la aceptabilidad en los animales.

Agrega que los beneficiados han implementado sus propias parcelas y con la capacitación han aprendido como ensilar y mantener los pastos durante las temporadas de invierno y verano, garantizando así que el animal tenga alimento permanente.

La granja está a cargo de la Prefectura desde hace tres años y los productores se han ido sumando, en la actualidad tenemos parcelas demostrativas en Bolaspamba Mangahurco, Limones, Garzareal y Zapotillo, ellos ya conocen como se trata y se conserva el pasto en tiempos de sequía, lo que les garantiza contar con forrajes y a los animales ser alimentados durante todo el tiempo.

Lucio Campoverde, Fabián Jiménez y Ángel Zapata tres de los 45 capricultores que se han beneficiado del proyecto señalan que este proceso les ha permitido no solo mejorar la genética del animal, también cuidan el medio ambiente y la economía de cada uno de ellos ha mejorado, “los animales ya no están sueltos se los mantiene en galpones que les garantiza sombra permanente así mismo no les falta alimentación pues en cada lugar hemos implementado nuestras parcelas”.