Antonio C. Maldonado V. a.maldonado2010@hotmail.com
El asesinato del Alcalde de Manta Agustín Intriago Quijano, reelegido por la confianza que la ciudadanía tenía en su honesta y dinámica administración que nuevamente le confió la ciudadanía y la asumió desde el 14 de mayo del año en curso, crimen que lo condenamos y nos solidarizamos con el dolor que aflige a sus familiares y habitantes de esa jurisdicción por la irreparable pérdida de un ejemplar gobierno local que ha dejado una huella imperecedera de administración pulcra y visionaria para los habitantes de ese Cantón jurisdicción de la Provincia de Manabí y el colectivo nacional.
Nos acostumbraron los administradores del país a tomar medidas draconianas para combatir y tratar de poner freno a la inseguridad en base a los hechos o sucesos luctuosos o perjudiciales económicamente que a diario tanto la delincuencia organizada como la que siempre ha existido especialmente en las ciudades numerosamente pobladas por estar conectadas con los mares y océanos o países colindantes que es el caso de la región costanera de nuestro país y la República de Colombia y Perú, pero como estamos palpando al caos en todos los órdenes no tiene quien le ponga freno pese a que nos informan a cada instante; así, en los últimos días y no solo por el asesinato del alcalde de Manta, nos quedamos absortos porque el Sistema Penitenciario ha fracasado en todos los centros de reclusión del país, como informan lo acontecido en las penitenciarías de Guayaquil, Cotopaxi, Azuay, Cañar, El Oro y Napo, que los reos mantienen detenidos a los guías penitenciarios y se producen muertes al interior entre bandas que obligan a que la Fuerza Pública penetre a los recintos a tratar de poner orden al igual que los equipos de Médicos Forense y la Fiscalía determinen la causa del fallecimiento, pero también en esta última vez se da el caso de fugas de reos y en la parte frontal de la cárcel los familiares de los reclusos desesperados quieren tener información si no han sido víctimas de los asesinatos en las reyertas producidas sin que los custodios del recinto puedan informarles, porque como es lógico desconocen la identidad; al momento se informa que en la Penitenciaria del Litoral en Guayaquil el número de fallecidos en esas reyertas es de 31 reclusos y 14 heridos, quedando pendiente identificar algunos cadáveres que han sido incinerados.
En los centros de reclusión a cargo de la Fuerza Pública, esto es, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, se requisaron armas de todo calibre, proyectiles por miles, celulares, dinero y una serie de armas y objetos prohibidos en los centros de reclusión; surge entonces una interrogante: ¿quién provee de armas de fuego que permanentemente se requisan?
El presidente de la República dicta estados de excepción con toque de queda de 22h00 a 05h00 en varias ciudades, ante la violencia que se acentúa como últimamente se informa con incendios de vehículos y balaceras, manteniendo las primeras reuniones con las autoridades de los gobiernos seccionales para comprometerlos a que presten su contingente ante el caos y la violencia.
